domingo, 12 de agosto de 2007

Celia, la peluquera




La calle de la infancia era empedrada con apellido de ex gobernador de provincia. Enfrente de casa talleres metalúrgicos, sirenas que sonaban a horarios exactos y puntuales y poblaban la calle de obreros. Sobre sus paredes una pintada “FJC Viva el paro!” y una hoz y un martillo. Cuando aprendí a leer no podía entender que significaba todo eso, cosa que me llevó unos años hacerlo.

En la misma vereda de la cuadra había un club de barrio con cancha de básquet descubierta, una cancha de bochas y varones jugando a los naipes, al dominó y los más “intelectuales” al ajedrez. Pero lo llamativo, para un barrio de obreros ferroviarios, es que en la misma cuadra, en la misma vereda había dos peluquerías, una para mujeres y otra para varones. Los nombres de casa una eran “Peinados Celia” y “Peluquería Blasito” que fue mi peluquero hasta la adolescencia. Los dos eran vecinos linderos nuestros.

Además, Celia era la amiga joven de mi madre y compartíamos la línea telefónica. Tenía su peluquería en lo que fue el garaje de una casa barroca italiana pero de clase media baja. En su peluquería abundaban aquellos viejos secadores de pelo al estilo supersónico, los posters de Sandro, un Wincofon con música de El Gitano todo el tiempo. Pero lo que tenía Celia eran unas tetas enormes, exhuberantes como ella, aunque ella en general era fea. Fea y medio tonta, decía cosas por ejemplo como “No como pollo porque tiene gusto a campo” y jamás pudo pronunciar la palabra albóndiga.

Las tetas de Celia fueron en mi infancia las primeras que vi y me impresionaron más que las módicas de mi madre. Era algo así como la tetona de Amarcord. Mis primeras pajas fueron por ellas.

Con mi hermano la empezamos a espiar por el ventiluz del baño que sólo nos permitían ver hasta el ombligo, o sea nada de concha pero las tetas ahí, a escaso metro.
Celia no tenía novio, su amor era para Roberto Sánchez. Sí, ella aspiraba a ser la mujer de Roberto Sánchez. Pero conoció a un muchacho simple pero rico que se llamaba igual que un jugador de River famoso en esa época, que le prometió casarse para el Mundial y cuando llegó 1978 aclaró que él había dicho el Mundial de España en 1982. El hombre era de palabra y cumplió. Se casó durante el Mundial de España y la Guerra de Malvinas, pero en esa época ya me gustaban e interesaban otras tetas.

No tuvo hijos y enviudó hace poco, fui al velorio con mi madre, hacía más de veinte años que no la veía, y me reconoció y me dijo “Parecés un doctor, un intelectual”. Celia ahora es viuda, simple y rica, tiene el formato de un ballenato y se va a dedicar a dejarles lo mejor a sus sobrinos.
En el viaje de vuelta del velorio pasé por el viejo barrio, la vieja cuadra. Estaba todo igual: el club, el taller que ahora era una cochera, pero no había ninguna peluquería en la cuadra. En la vereda de enfrente casi en la esquina se abrió otra, “José Manuel estilista”, atendida por José, un ex jugador mediocre del club del barrio, medio langa en su época joven, pero igual que Celia jamás pudo decir la palabra albóndiga.

20 comentarios:

gardener dijo...

No es que le quiera llenar la cabeza en contra de nadie, Señor Mellizo,pero SyP, no lo tiene linkeado.

Yo (ri) dijo...

Me quede pensando si un doctor es un intelectual. Aclaro, doctor en el uso que Celia le dio: licenciado en medicina. Incluso me quede pensando que es un intelectual, aunque entiendo lo que Celia quizo decir.

Tommy Barban dijo...

Ya sé que 20 años son muchos, pero las cuentas pendientes hay que saldarlas, mellizo (a mi lista la he ido tildando de a poco con el correr de los años y ya me van quedando sólo las más difíciles o incestuosas de las figuritas). Yo que vos cierro los ojos y la invito a bailar a la viuda.

El Mellizo dijo...

Creo que quizo decir doctor en el sentido de abogado (cosa que no soy).
Tommy de vuelta!!! No Tommy, no hay forma, te lo puedo asegurar.

Yo (ri) dijo...

Ah, Mellizo, esos doctores. Con mas razon me quedo pensando sí, hoy por hoy, son intelectuales.

EmmaPeel dijo...

Celia se merece un último baile, coincido con Barban

pd. donde se consigue el casquete plateado a lo Joe 90?

El Mellizo dijo...

El casquete plateado en De Remate.
Celia no puede bailar más, lo aseguro. Además hubo una vez un enojo grande cuando nos descubrió a mi hermano y a mí espiándola, pero ese no es el punto Emma, a veces hay que decir no, y digo no.

gardener dijo...

Disculpe, Señor Mellizo, pero si alguien que visita su blog, por algún interés que no viene al caso, quiere picar en mi link; no visualizará mi blog, ya que está equivocada la URL en el hipervínculo...
URL correcta: http://www.thegardenertoday.blogspot.com

gardener dijo...

Cuando pico en Gaucho Malo, aparece un tal Lic. Angel Elías, que no parece ni gaucho ni malo...

Angel Elías dijo...

Atención de El Gaucho Malo

elastichica dijo...

A Gardener no siempre lo entiendo. El Gaucho Malo no sé quién es. Al Mellizo lo quiero más cuando cuenta su infancia fellinesca. A la que más entiendo es a Celia. Nosotras, las señoras de pechos sencillamente enormes, somos incomprendidas. Nos espían, nos persiguen, pero nadie nos saca a bailar.

El Mellizo dijo...

Gardener, el Lic. Elías con esa carita que le ven se puede transformar en el auténtico Gaucho Malo y no es chiste lo que digo.
Disculpame lo del URL voy a ver si puedo arreglarlo..., no soy tan bueno para esto.
Elastichica: es cierto eso que decís, a las mujeres de tetas grandes todos se las quieren coger pero nadie las saca a bailar.

simpática y puntual dijo...

elastichica! que sorpresa! eres de las mías, por dios! nunca fue fácil el asunto de las tetas.

elastichica dijo...

SyP: a vos no te puedo mentir. Exageré. Las mías no son enormes, pero tienen su peso específico y enseguida "empaticé" con Celia, la peluquera.

("Empatizar" no existe como verbo pero debería existir- Asi andamos.)

gardener dijo...

Elastichica:
La capacidad de empatizar no es solamente importante para la observación de una conducta moral o social, sino paralelamente también para experimentar tales sentimientos como la envidia, el odio, guerras religiosas, etc....

7mo párrafo de: Hipótesis y Suposiciones en Wikipedia

El Mellizo dijo...

El otro día vi por cable Código 46, no sé si alguien la vio, trabaja Tim Robbins y transcurre en un futuro no muy lejano donde el protagonista toma el virus de la empatía.

gardener dijo...

Estaría bueno que Cristina Fernández (quien no odia que le digan Cristina Kirchner) tome el virus de la empatía...

elastichica dijo...

Melli: Yo la vi a esa peli. Me gusta el guionista (Millones, Hilary & Jackie). Juega con eso que a mi me rompe las neuronas: lo de las consecuencias de nuestras más pequeñas decisiones ("Si besás a esa chica, si hablás con ese tipo, si tomás ese trabajo, si te casás con esa mujer... si supieramos lo que va a pasar al final, ¿podríamos tomar el primer paso, mover la primera pieza?") Y hay una frase bastante sexy cuando Samantha Morton (maestra de lo sexy-bizarro) dice algo como "hacéme el amor, hacéme que te haga el amor".

Gardener: Ud siempre maestro (¿se acuerda de Chomsky y Foucault?).
Siiii, el virus de la empatía para CFK! Pero quién la va a contagiar... los bigotudos?

gardener dijo...

Eslasticica, Ud. es de las mías, me citó el debate de C. y F. que grande!!!
Los que aún no tienen decidido el voto deberían verlo y ademas leer los
comments

El Mellizo dijo...

Qué bueno se pudo el diálogo!
En la película hay diálogos geniales y me impresionó lo bien que muestra el concepto de inclusión/exclusión del sistema.
Ella es lindísima.
Me impresionó la escena cuando Tim Robbins le dice al hijo que desee algo y él arrima su cabeza a la de él y gracias al virus de la empatía le adivina.
No creo que el espacio dé, pero estaría bueno que todos se informaran sobre el debate de C. y F.