miércoles, 28 de noviembre de 2007

Una vieja carta

Hoy cumpleaños el niño menor. Ya está en quinto grado por pasar a sexto, creció mucho, usa el pelo largo, es un calentón de aquellos cuando pierde a lo que sea. Últimamente me gana cada tanto al truco pero me demuele en el fútbol de la PlayStation, algo que nunca voy a poder dominar.

Compartimos muchos mediodías juntos y la pasamos bárbaro aunque el menú sea un tanto repetitivo. Le gusta leer y expresarse, tiene una gran sensibilidad y detalle para lo que sea expresión artística. También la tiene para otras cosas, fue el primero en descubrir mi blog.

Hace muchos años atrás, cuando estaba en jardín de infantes, se no pidió a los papás que les enviáramos una carta a nuestros hijos en un buzón que habían puesto en la entrada de la escuela. Ahí deposité mi carta con la alegría que iba a ser leída para él. Eso nunca ocurrió, la maestra -un día voy a postear sobre las maestras jardineras- consideró que no era apropiada para la edad de los chicos. Y ahí quedó. Hoy como parte del regalo de cumpleaños la publico y espero la opinión de ustedes ya que El Niño Menor también va a leer este post. Esta noche vendrá la abuela a casa y le cocinaremos su plato preferido: filet de merluza a la romana y V. la mujer maravillosa ya puso en la heladera una chocotorta. Esta fue la carta:



"Hoy cuando llevé a Andrés a la escuela, me enteré de la existencia de los buzones para enviarles cartas a los chicos del pre-escolar. Andrés me lo contó, entusiasmado, le gusta la idea de recibir una carta. A veces, los papás que no vivimos con nuestros hijos todos los días, no tenemos la oportunidad de enterarnos de todas las cosas que suceden en sus vidas, incluida la escuela, que, hoy por hoy, llena una parte importante de su vida. Me gustó la idea, y más me gustaron las ganas de Andrés de recibir una carta, género ya casi en desuso –el epistolar- que solo sirve en la actualidad para notificación de deudas, y que ha sido retomado por el minimalista correo electrónico, sin llegar a ser lo que una carta significaba en un tiempo. Por ejemplo, gran parte de la historia se ha interpretado tomando la correspondencia entre los personajes que la hicieron, así recordamos las cartas de Sarmiento, de Hemingway, de Kafka y de tantos otros. Esto quiere decir que, en alguna época no muy lejana, las cartas sirvieron para contar lo que nos pasaba. El asunto funcionaba más o menos así: alguien tenía una alegría o una tristeza, o una novedad importante –un nuevo trabajo, mudarse- y buscaba a los más amigos y les escribía una carta contando lo que pasaba, u otras veces había amigos que se iban a vivir a lugar lejanos, ya sea por elección propia o empujado por las circunstancias –exilios por distintos motivos- y querían mantenerse en contacto con sus afectos, con su lugar, y la carta, además de contar noticias, también hablaba de sentimientos, de lo que nos pasa, de lo que pensamos.
Por esto es que hoy voy a escribir una carta distinta, una carta desde el lugar de lo que pienso y lo que siento. Seguramente todos ustedes lo conocen a Andrés. Él es mi hijo más chico, va a cumplir seis años a fines de noviembre y va, como todos ustedes, a la salita naranja. Descontado que ustedes ya lo conocen a Andrés, les quiero contar a ustedes, pero principalmente a él, lo que su papá piensa y siente de él.
Andrés es un corazón bueno. Andrés es inocencia en estado puro, es un chico alegre, risueño, que le gusta jugar, y le gustan mucho los abrazos de oso a la mañana cuando lo despierto para ir a la escuela. Le encanta jugar al fútbol, y siempre me cuenta de todos los goles que hace –entre nosotros, creo que me cuenta más de los que realmente hace-, pero a mí me divierte y hago que le creo y seguimos jugando. Pero hay días y momentos en que Andrés no está tan contento, ni tan risueño, hay momentos en que, por las cosas que nos pasan, estamos un poco tristes. A mi me pasa eso cuando lo extraño mucho a Andrés. Pienso en él, pienso en las ganas que tengo de abrazarlo, o de escuchar alguna historia de las que me cuenta, y zás!, me pongo triste, lo extraño, y siento que me falta un pedacito de mí, y aunque a veces ese sentimiento es muy profundo, no por eso me dura todo el tiempo, y rápidamente trato de pensar en lo que haremos cuando estemos juntos mañana. O miro una foto de él y me acuerdo de como suena su risa, o trato de hacer memoria y pienso todas las veces que pude contener su llanto, y no me pongo contento así automáticamente, no, para nada, solo me pongo tranquilo y vuelvo a tratar de pensar, y sé, que si esto me pasa a mí que ya soy una persona "grande", si me pasa a mí que soy el "viejo" de Andrés, entiendo que también le puede pasar a él, por eso siempre le digo que tiene que estar tranquilo y seguro, que todos lo queremos mucho, sus compañeros, sus señoritas, sus hermanos, pero, fundamentalmente, mamá y papá.
Espero que esta carta no haya sido demasiado larga, ni demasiado aburrida, porque para mí fue la primer carta que le escribí a Andrés y es muy importante, y si esta carta la guarda alguien, o de alguna manera dentro de unos años alguien la vuelve a leer, deberá tener en cuenta que esta carta la escribió El Mellizo, el papá de Andrés, una mañana muy luminosa, de un lunes de setiembre, cuando la primavera estaba intentando despuntar, para que Andrés sepa todo lo que lo queremos y que me encanta que sea así y que lo pueda seguir siendo siempre: un corazón bueno e inocencia en estado puro, tal vez, Andresito, las cosas nos irían mejor a todos si intentáramos ser un poco como vos.
Te quiere un toco



El Mellizo, tu papá"






El Niño Menor haciendo alarde de sus destrezas cuando tenía el pelo corto

lunes, 26 de noviembre de 2007

Las barbaridades no tienen medias tintas

Viernes pasado a la noche, Alejandro el Mago estaba en Rosario y pidió que organizáramos una cena en la "parrillita norte" -que jamás se llamó ni se llama así, pero le decimos así- porque quería ver a "las chicas". No sé si hubo sabotaje por parte de los organizadores, o qué, pero en la mesa éramos cinco: Alejandro el Mago, Madame Safó, V. la mujer maravillosa, H. y el que suscribe.
Arrancó todo en tono muy pero muy chacota. Sobre lo que H. reflexionó: "4 a 1" y tenía toda la razón, ése era el inestable equilibrio de la mesa por razones que no vienen al caso explicar ahora.
La charla comenzó punzante, ágil, dinámica, con mucha risa y cuando fueron pasando las primeras botellas de cabernet se fue poniendo más linda. En un momento H. comenzó un soliloquio inexplicable sobre misteriosa dama, a la que definió como "...tranquila, muy tranquila". Y ahí me vino "la barbaridad" a la cabeza y por esas cosas que van entre la prudencia y las ganas de decirla tiré algo así como: "...estoy pensando una cosa, pero no la puedo decir porque es una barbaridad..." Dicho esto la mesa entera pedía que la contara, excepto V. que me conoce y sabe de mi peligrosidad en algunas ocasiones -y ésta era una- y H. que dudaba. Ante la insistencia del público, lo único que dije fue: "Les anticipo a todos que es una barbaridad, pero barbaridad barbaridad!" y que "sólo la iba a decir si H. lo autorizaba". H. que es, a veces, más bueno que el pan, dio el consentimiento explícito y, ante la expectativa de los demás, tiré la bomba que fue una barbaridad del tamaño de cincuenta elefantes, ocho tiranosaurus rex y diez ballenas azules.
Todos se rieron mucho, excepto H. que quedó anonadado. La cena siguió con la llegada de la ex colorada L.V. que venía de dormir la siesta a las once de la noche y dejó al bebé durmiendo.
El sábado vamos con H. al cine, y en un momento, me recrimina lo que había dicho la noche anterior, ya ni me acordaba. Me hace un rápido racconto, me pongo en tema, y digo, "...uy, tenés razón, eso dije?" Y él, que, como dije antes, es más bueno que el pan -a veces-, me dijo que sí, que no pasaba nada, gesto que le agradecí. Él me dijo que pensó al autorizarme que la "barbaridad" no iba a ser tan grande. A lo cual le respondí: "H. de mi vida, las barbaridades no tienen medias tintas." Sépanlo.

PS: ahora que nos "amigamos" con Tommy, o mejor dicho él se amigo conmigo porque nunca me había peleado, tendríamos que hacer un día de la amistad en San Pedro que nos queda a mitad de camino, y que esté organizado por dos embajadores por bando: mis embajadores son para la ocasión H. y Alejandro el Mago. Tommy espero los tuy@s.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Música por radio


Días de radio


Es raro ver como el mismo medio fue mutando desde la separación entre AM y FM. La AM es un sinfín de palabras y un poquito de música generalmente un cortecito rápido. Por el contrario la FM es mucha música y palabras melosas o cuatro o cinco boludos que se hacen los vivos y eternos pendejos. También hay excepciones, pero el medio opera más o menos así.

Cuando cursé la facultad había en Rosario un programa que iba de la una a las seis de la mañana por la "ocho" en AM, y como me gustaba estudiar a esa hora llamaba por teléfono a "El ángel de la noche" conducido por Angelita Moreno y pedía temas. Y Angelita lo pasaba con dedicatoria y todo, por ejemplo decía "Para el Mellizo que está estudiando, suerte, y acá le ponemos 'Durazno Sangrando' del flaco Spinetta para acompañarlo mientras estudia". Después rendía bien y en cierta parte le atribuía a Angelita la suerte y de a poco se transformó en una especie de cábala divertida.

La pregunta es, mis queridos lectores, si ustedes estuvieran en su casa, solos, con la radio prendida y pudieran pedir un tema que se lo van a pasar, cuál pedirían?

jueves, 22 de noviembre de 2007

Este blog (no) atrasa

Siendo casi las cinco de la tarde me enteré de la no aceptación de Ramón Díaz a River, pero aclaro que todavía puede pasar cualquier cosa y creo que la explicación de todo está en mi comentario 5 al post anterior. Aún así el tema de fondo no perdió actualidad, o sí?
Esta vez la vorágine informativa me pasó por arriba mientras me cansaba de aprobar alumnos.

Dos tipos vivos

Volviendo con los post polémicos -parece que a mis lectores no le importan demasiado otras cosas- casi de una forma demagógica, voy a tratar el tema de River-Ramón y Boca-Román.
River es una calamidad, todos lo sabemos. A la sequía de campeonatos hay que agregarle los hechos protagonizados por su barrabrava y los vínculos entre ésta y sus dirigentes. ¿Irá a fondo la justicia? Me parece que no. En la Argentina los técnicos que han dicho alguna vez "Si no gano me voy" ó algo parecido terminaron no ganando nada y yéndose (remember La Volpe).

Ahora llega Ramón Díaz que demostró que puede sacar campeón a un equipo que no es River y eso no es poco comparándolo con la imagen patética de aquella final de la Intercontinental en Tokyo cuando la Juventus le hizo precio y le dio un baile histórico. Recuerdo la imagen de Astrada arrimándose al banco para perdir alguna indicación y la cara de desconcierto de Díaz. Pero tal vez el tipo aprendió. Le van a pagar -o mejor dicho le prometieron que le van a pagar- casi dos palos y medio verdes en un club que está cuasi fundido, pero está bien eso es lo de menos. Pidió refuerzos de una manera obscena, pero eso no jode. Lo que sí jode es que le van a contratar a los dos hijos: Emiliano (vaya y pase) y Michael Díaz (cómo alguien puede llamarse así!), exigió eso, por dios, nunca vi tanta desvergüenza junta. ¿Alguien los vio jugar alguna vez? Tal vez sean buenísimos pero ya habríamos visto algún golcito de uno de ellos. Como me dijo una vez un tipo que me arregló una pinchadura de cubierta en el desierto de La Rioja y me cobró un disparate: "Después de Cárlitos Ménem, los riójanos no son más estúpidos". Se nota.



El otro riojano famoso


El otro caso es el de Román Riquelme que ya me tiene cansado hasta el hartazgo con sus idas y vueltas, que si firma, que si no, que los impuestos, que el sueldo. Román, querido, todo lo que te pagaron en la vida para vos ya es un regalo, en el único club del mundo en el que podés jugar es en Boca y sos un excelente jugador para ese equipo y nada más. Tenés un pegada brillante, pero bastó un sencillísimo planteo táctico como el de Colombia el otro día para anularte: te pararon en la mitad de la cancha, doble marca y foules. No pudiste tirar un tiro al arco, no te dejaron patear un tiro libre, la única que hiciste te quedaste sin fuerza para patear. Si Colombia te pudo anular, si ya el modesto Brasil de la Copa América lo hizo, que queda cuando te marquen los italianos, los alemanes, los mexicanos. Entonces Román, cerrá el pico un rato, volvé a Boca y segui rompiéndola contra Bolivia, Ecuador y Surinam. Estas cuestiones cansan, son groseras, de mal gusto, frente a tanto ciudadano que se tiene que pelar el traste para arreglar su subsistencia. No voy a hablar de eso, pero lo único que voy a decir es que si Ramón, Román, Emiliano y Michael tuvieran que ganarse la vida como Alejandro el Mago hoy ya estarían vendiendo ballenitas en la Plaza Sarmiento. A propósito del Mago: mañana baja a Rosario a hacer un poco más de su brillante magia a la que nos tiene acostumbrados.



Román: sólo para Boquita y nada más (ojalá)

martes, 20 de noviembre de 2007

La eterna vida de lo efímero

Ella llegó cansada a la estación, atrás una multitud esperaba su turno. Pudo ver a dos o tres o cuatro conocidos del barrio seguramente el pan no iba a alcanzar para todos esa noche. Todavía no habían llegado los inspectores ni los agentes de cuentas ni los primeros contactos, sólo estaban los cuidadores que miraban indiferente las vías del tren que había dejado de pasar hacían hoy exactamente tres días.
La puerta se abrió y no había nadie más, qué extraño pensó. Sola en esa habitación mirando las luces y escuchando ruidos no podía acordarse cómo había llegado, si la trajo algún amigo o si se perdió y terminó ahí, el problema estaba siendo retener los últimos recuerdos. Se podía acordar de todos los nombres de sus compañeros de escuela pero jamás del número del tranvía del que se había bajado.
La sonrisa era maravillosa, la miraba reirse y se contagiaba, hasta se ponía contenta y todo. Le acarició el pelo, le dio la mano, estuvo a punto de besarla, la empujaron y se cayó. Los cuidadores reaccionaron rápidamente y repartieron café con leche y tostadas de pan con manteca. Ella se pudo levantar y tomar el café con leche directamente de una manguera que salía al costado de la puerta que había abierto.
Abrió los ojos por última vez, miró a todos y los numeró: uno, dos, tres, cuatro... creo que contó veinte o por ahí, les puso un nombre a cada número, cerró los ojos y dejó de respirar.
La Señora había pasado espléndida, qué cerca estuvo. Mojó su pañuelo en la canilla de agua y se lo pasó por su rostro tenso y desencajado. Quién sabe porqué recordó que todavía no había llamado a su casa. Se dirigió afuera de la estación y su paso fue, poco a poco, ganando firmeza. Y cuando volvió a entrar, se recompuso sobriamente para esperar el sol de la mañana.

domingo, 18 de noviembre de 2007

El hilo se corta...

...como sabemos por lo más débil. En la Escuela Superior de Comercio de Rosario decidieron esta semana continuar con esta milenaria práctica, dejando libres a cuatro alumnos que se escondieron para pasar una noche dentro de la escuela y uno de ellos cagó en un cajón.

Encimas tenemos que soportar notas estúpidas de periodista/abogado émulo de Grondona rosarino que simplifican de un modo torpe cuestiones que son muy complejas.

¡Qué sencillo es castigar a los débiles! ¡Cuánta mano dura para poner "límites"! ¡Qué pulso de acero y sangre fría para apretar el gatillo y dar en el blanco indefenso!

No voy a reivindicar lo que hicieron estos chicos, no voy a vivar su error, pero sí voy a decir que en la Argentina del 2007 exponer a un chico a quedar fuera del sistema educativo es enfrentarlo a una situación social de riesgo.

Y te lo digo a vos, que siempre fuiste una idiota desde que eras compañera nuestra, que llegaste a directora de la escuela por rosca y acomodo, que sos directora de una escuela de la universidad pública y mandás a tus hijos al Colegio Inglés: hay mil cosas para hacer antes de lo que hiciste, una de esas es generar un mecanismo de respeto de ida y vuelta entro docentes y alumnos, pero a vos te ganó la tontería, el miedo a que te vean como "permisiva", no sea cosa, vio?

Ojalá que tu sueño no vuelva a tener paz, pero creo que me sigo equivocando, vos vas a dormir siempre el tranquilo sueño de los timoratos e imbéciles, el sueño de los mediocres y cobardes, de los que creen tener coraje porque castigaron a los más débiles, y no tienen autoridad para hacer que un portero por lo menos limpie los baños. Eso sí, tenés un mérito: la coherencia, siempre fuiste igual de reaccionaria.

Firmado: tu compañero de la promoción '79





Acá, se puede apreciar, fue donde el fascismo y la estupidez hicieron "escuela"

viernes, 16 de noviembre de 2007

La peor humillación

Domingo a la mañana temprano, Coronel Bogado. Un pueblo de la pampa húmeda cercano a Rosario al que se llega por ruta de tierra. Habíamos dormido poco y llegamos con ganas de tomar un desayuno. Mientras esperábamos la hora de la reunión nos metimos en el único bar abierto, en una esquina, con persianas bajas, la penumbra era todo lo que podíamos ver ni bien entramos.

Nos sentamos en una mesa, creo que éramos cinco: El Gaucho Malo, H., Julito, Tommy y yo. Cuando la vista se fue acostumbrando al interior vimos hombres jugando a las cartas, al dominó, tomando vino a las ocho de la mañana. Tardó un rato el dueño que hacía las veces de mozo en venir hasta la mesa, nos miró de arriba y preguntó "qué van a tomar?"

"Café con leche" respondimos. Mientras el dueño que hacía las veces de mozo giraba y se alejaba de la mesa dejó caer en el frío aire del bar la siguiente frase que fue escuchada por todos los parroquianos: "Acá no atendemos mujeres". Ahí nos enfrentamos ante la durísima realidad que nos desafiaba a una pelea contra todo el bar o hacernos cargo de la humillación e irnos silbando bajito a comprar el diario.

Nos retiramos en fila, de a uno, mirando de reojo hacia atrás donde todas las miradas nos empujaban hacia la puerta.

Ahora pienso que deberíamos haber comprado un bidón de nafta e incendiarlos, pero en verdad nunca fuimos tan guapos.




Los hombres no toman café con leche

jueves, 15 de noviembre de 2007

Hipocresía, celebración y deseo

Siempre me parece muy hipócrita aquella gente que celebra y festeja en otros lo que jamás desearía para sus hijos. Sépanlo.

martes, 13 de noviembre de 2007

De policías, barras bravas y crimen organizado

Durante años sostuve la teoría que en la Argentina no existía un crimen organizado o mafias como las que hay en Italia, Estados Unidos, México, Colombia y Brasil por citar algunos casos porque, básicamente, la que se encargó de organizar el crimen en nuestro país fue la policía.

A los primeros esbozos de organizaciones mafiosas en la década del '30 se las eliminó de raíz luego del trágico desenlace del secuestro del rico heredero Abel Ayerza, y el poder comprendió que era mejor tutelar ciertas actividades ilegales, ya sea en forma directa o indirecta. Para darnos cuenta de ésto basta con ver las noticias de los diarios en las que en casi toda actividad delictiva importante se encuentran presentes miembros o ex miembros de las fuerzas de seguridad: piratas del asfalto, secuestros extorsivos, robos de autos, asalto a bancos o transportadores de caudales, etc.. La propia estructura que fue generando la policía bajo la influencia de las fuerzas armadas llevó a la militarización de una organización que debería ser civil y mientras se los obligaba a actuar en inteligencia interna y llevar fichas de los "zurditos" se les fue dejando las manos libres para manejar actividades delictivas que se toleraron con tal de reprimir ideologías. Al principio fueron sólo la prostitución y el juego clandestino, pero luego la complejidad de los delitos fue en aumento abarcando organizaciones complejas, zonas liberadas, y demás asuntos que estamos acostumbrados a ver por estos lados.

Esta era mi teoría... hasta hace poco. Durante los '90 vimos como fueron creciendo grupos cada vez más organizados vinculados a clubes de fútbol -conocidos como "barrabravas"- que no son un invento reciente, pero lo que tienen de nuevo es el poder que fueron adquiriendo en los clubes, el manejo de determinados negocios millonarios(como la representación de jugadores de inferiores y adueñarse de sus derechos federativos medianta la coacción) y la creciente organización bajo un sistema que es lo más parecido a una estructura mafiosa: capos, soldados, perejiles. Sus líderes ya no manguean para la entrada y el micro, la mayoría anda en autos lujosos con comunicación de última tecnología y han sabido moverse bajo el amparo de los propios dirigentes del fútbol y de la política. Si hoy algún cacique gremial o candidato a concejal de donde fuere necesita una fuerza de choque de cincuenta tipos los saca de la barrabrava más cercana a su domicilio, si hay que apretar a alguien, o para usarlos como "seguridad" en la Asamblea Universitaria que debía elegir el rector en Rosario, y así empieza el círculo de favores debidos..


La 12 del Abuelo, después vendría el upgrade con Rafa Di Zeo


El caso de la hinchada de River -"los borrachos del tablón"- en el cual primero se asesina en un encuentro en un peaje de la ruta 9 a dos hinchas de Ñuls, este hecho hace temer la reacción de la barrabrava rojinegra, hasta que se logra un pacto de no agresión bastante parecido al que logra Vito Corleone después del asesinato de su hijo Santino. Finalmente, la figura más emblemática de la mafia el "contrato", el crimen por encargo dentro de una misma estructura para arreglar disputas internas. Hay muchos más elementos que ayudarían a avalar la existencia de verdaderos comportamientos mafiosos por parte de las barrabravas, pero que haría muy extenso a este post.


Los borrachos del tablón, claro ejemplo de estructura mafiosa


Por último quedan los perejiles, los boludos de siempre, los que son hinchas de la hinchada y no del club -algún día habrá que detenerse a ver la responsabilidad que le cabe al programa de TyC "El aguante" en todo esto-. Aquellos que pierden 6 a 0 y siguen gritando como idiotas: "Y dale, y dale...", cuando lo más normal cuando te comés seis pepas es que llorés de la amargura, de la bronca y no que andés saltando y cantando como si hubieras ganado el mundial de clubes en Japón. Estos no forman parte todavía de la estructura mafiosa pero hacen el juego a estos y es de donde reclutan nuevos cuadros para sostener estas organizaciones delictivas. Y se hace poco y nada. Salvo que haya un crimen, como en el caso de Gonzalo Acro, pero la teleraña que tejen estos tipos va atrapando a los clubes, a las divisiones inferiores, a los padres, a los directores técnicos, a los dirigentes, y hay muy pocos jueces con pelotas para pararlos. El problema es doble ya que la policía no se ocupa directamente de este negocio pero lo apaña y consiente, y los dirigentes del fútbol o la política están atrapados en la red de favores que les deben a estos tipos. La salida no es sencilla, pero lo único que puedo decir es que si esto no se soluciona el fútbol que conocimos desaparecerá. Hace mucho que no voy a la cancha a la cual me llevaba mi viejo a los seis años, a la cual llevé a mis hijos, pero no puedo ser cómplice de esta instauración de un verdadero poder mafioso que por primera vez se desarrolla con auge en la Argentina, negocio que la policía dejó escapar, y juro que no volveré a pisar una cancha de fútbol hasta que esto se termine, aunque Central se salve del descenso y salga campeón.

viernes, 9 de noviembre de 2007

La Maldición de la Feria

Increíble. Pasó mucha agua bajo el puente.
Desde 1984 está la Feria de las Colectividades en Rosario. Tan grande suceso se lleva a cabo en -como diría V. la mujer maravillosa- "la tierra más cara de Rosario", para disgusto de los vecinos ricos, de los automovilistas que no pueden "cortar por el bajo", de los colectivos que tienen que reforzar servicios y de los que van a tomar sol los fines de semana. En una forma parecida al antiguo carnaval, la feria le permite a la gente que no puede acceder al uso de ese espacio público un moderno carnaval de diez días.

Fue, como todo al principio, una buena idea que se transformó en una mala costumbre de los gobiernos de derramar toneladas de populismo disfrazados de chucrut alemán, pastasciutta napolitana, y hectolitros de cerveza y caipirinhas en el stand de Brasil.


La multitud se divierte, el mundo cambia por diez días y pum para arriba!


Mientras durante todo el año la Municipalidad obsesivamente -y lo bien que hace- califica cocinas de bares y restaurants, baños y demases con un rigor digno de un investigador de laboratorio, durante estos diez días permite que se cocine en lugares que no hay agua, en piso de tierra y en los cuales el baño más cercano está a doscientos metros de ida, en haras de la diversión popular. Y al que no le gusta es porque es un amargado.

Cuenta la leyenda que al año siguiente de la primera Feria de las Colectividades unos gitanos fueron a pedir su stand para mostrar su cultura y hacerse de unos dinerillos y que este le fue negado por no representar -los gitanos- a una colectividad. Ahí fue maldecida la Feria en un conjuro de todos los jefes gitanos de la ciudad y esto hace que todos los años, inexorablemente, como un puntual reloj atómico, durante los diez días de noviembre que se hace el festejo lluevan sapos y culebras todos los días y que al incordio habitual se sume el aguacero y al otro día el barro. Pero así y todo la Feria no se detiene.


Con reinas así cualquier gil hace una Feria (menos mal que la tenemos a Chiqui)


Esta noche habrá que tener especial cuidado con dos cosas: el alerta meteorológico -algo que ahora está de moda como lo fue en su momento el "riesgo país"-; y con el stand de los hermanos uruguayos en este mal día en que Botnia empezó a humear, K. le pidió perdón al Rey y Tabaré se hizo el pelotudo habilitando justo la papelera en medio de la cumbre. Mucho cuidado con ésto, hay mucho loco suelto y en cualquier momento se organiza la anexión simbólica de la Banda Oriental. Después no digan que no les advertí, que les garúe finito.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Lucia di Lammermoor es mi preferida

Acerca de Aristóteles, la poética y el arte en general,posteado hoy en lo de Ri, mi comentario: "La Opera es el arte llevado a su nivel más alto, en todo sentido: música, poesía, drama, canto. No existe expresión artística mayor a la Opera."
Mientras leo "Problems in the Theorisation of Global Civil Society" de Gideon Baker que discute entre los adoradores de la "democracia cosmopolita" y los neokantianos, la voy esuchando de fondo y recuerdo el castillo de Ravenswood y el trágico destino de Lucia y Edward.
Que la disfruten.

"

Día de trámites

Cuando tenía doce años mi viejo me enseñó a manejar, a los dieciocho saqué el carnet de conductor en la vieja Dirección de Tránsito de calle Moreno y 27 de Febrero en la esquina sureste del Parque Independencia. Sacar el carnet o renovarlo era una especie de odisea parecida a la de viajar a Mar del Plata en el verano por las viejas rutas 9 y 2, un viaje digno de Ulises. Horas de espera, carnets provisorios, volver cada tres meses para renovar el provisorio hasta que llegaba el definitivo desde la ciudad de Santa Fe después de un año... con suerte.
La vieja estación Rosario Central (de acá tomó nombre el club de mis ¿amores?), hoy sede del Centro Municipal de Distrito Centro a cuatro cuadras de mi casa

Hace unos días se venció mi carnet, entré a la página de la Muni, fui a trámites, después linkeé Distrito Centro y apareció un número telefónico para pedir turnos. Llamé y la primer sorpresa fue que me atendieron al toque y me dieron turno para hoy a las 8.15 a.m., tenía que llevar el D.N.I., fotocopia del mismo y el viejo carnet. Fui caminando desde mi casa hasta el Distrito Centro, llegué 8.10, pregunté dónde era el trámite para renovar la licencia de conducir y me dirigí hacia la oficina dispuesto a esperar. Había algunas personas esperando, pero también había empleados trabajando. Me dan los formularios que ya incluían la solicitud de libre multa, los completo, me hacen el examen psico-físico dos médicas de la Municipalidad. Salgo, voy al banco que está ahí mismo, pago el sellado, vuelvo, entrego los papeles, me sacan la foto y a las 9 en punto salgo con mi nuevo carnet en mano. Tengo que aclarar que no estaba solo, que había muchas personas y que a todas el promedio de demora del trámite fue el mismo. Mientras caminaba hacia mi oficina me di cuenta porqué Lifschitz sacó el 55% de los votos: la gente no es boluda.

La única tristeza del día fue que en lugar de renovármelo automáticamente por cinco años, ya empieza a ser por cuatro, y este mínimo cambio de la norma me enfrenta con profundos problemas existenciales como el paso del tiempo, la finitud del hombre, el alma, dios o dioses... hasta dónde se puede derivar sólo para poder manejar un auto!

sábado, 3 de noviembre de 2007

Post para Ri

Nos cuenta Elizabeth Roudinesco en su nuevo libro "Filósofos en la tormenta" una reflexión que hizo Michel Foucault sobre Georges Canguilhem dos meses antes de su muerte.

Foucault observaba que había una frontera que separaba las dos grandes corrientes de pensamiento contemporáneo en Francia: por un lado, una filosofía de la experiencia, del sentido, del sujeto (de Merlau-Ponty a Sartre); por el otro, una filosofía del saber, de la racionalidad y del concepto (Cavailles, Canguilhem, Koyré). Esta segunda corriente la más especulativa y en apariencia la más alejada de cualquier forma de compromiso subjetivo y político, fue la que participó en el combate contra los nazis.


Foucault, un austero historiador de las ciencias comprometido en una lucha política

Canguilhem había trazado en dos ocasiones esta línea divisoria; por primera vez en 1943, cuando defendió su tesis sobre lo normal y lo patológico al mismo tiempo que arriesgaba su vida en los maquis; por segunda vez en 1976, cuando redactó el elogio fúnebre de su amigo Jean Cavailles, asesinado por los nazis. Escribió entonces:

"Su filosofía matemática no fue construida en referencia a algún Sujeto susceptible de ser identificado de manera momentánea y precaria con Jean Cavailles. Esta filosofía, de la que Jean Cavailles está fundamentalmente ausente, ha dirigido una forma de acción que lo ha conducido por los caminos apretados de la lógica hasta aquel pasaje del que no se vuelve. Jean Cavailles es la lógica de la Resistencia vivida hasta la muerte. Que los filósofos de la existencia y la persona lo hagan tan bien la próxima vez, si es que pueden."*

¿Qué tal?


Canguilhem, la coherencia lógica entre el compromiso político y la actividad intelectual basada en la primacía del concepto


*Georges Canguilhem, "Vie et mort de Jean Cavailles", Les Carnets de Baudasser, Villefranche, 1976.

jueves, 1 de noviembre de 2007

La nueva aristocracia ilustrada

Hace unos meses nos juntamos a pasar un fin de semana en el campo de una amiga en Santa Isabel, cerca de Venado Tuerto, provincia de Santa Fe.





El nuevo oro verde como un mar que rodea el campo y permite nuestras distracciones


Las jornadas incluyeron almuerzo exquisito el sábado al mediodía, actividades recreativas el sábado a la tarde, una fiesta espectacular en la que no faltó nada de nada (piensen lo que quieran que van a acertar: como por ejemplo música ao vivo en medio del campo, dj con mixers y esas cosas y aínda mais) lo único fue que entre el barullo de la fiesta y la grata sorpresa e inmensa alegría que nos dio la llegada imprevista de Alejandro el Mago en su "gata colorada" nos olvidamos de encender los fuegos artificiales que fueron guardados para el próximo evento.





Un jugador local tratando inútilmente de arrimar más que Pablo y El Mellizo

El domingo almuerzo de campo y luego campeonato de bochas interprovincial con champagne frappé de festejo y copa a los ganadores que será puesta en juego como la Libertadores una vez al año.





La copa se mira y no se toca


Fueron dos días de auténtico jolgorio permitido por la amabilidad de Laura y la gentileza y bonhomía de Miguel que a pesar de perder la final de bochas con quien suscribe estas letras nos ofreció toda su hospitalidad, ya que todos no podíamos dormir en la casa del campo, él ofreció su estancia-hotel para el resto de los huéspedes sin cobrarnos un centavo. A la mañana después de la fiesta nos despertamos con un desayuno increíble, jugamos al putting green, anduvimos a caballo y nos dedicamos a lo mejor que hay en la vida: el dolce far niente.


Música en vivo gracias al mar verde


Durante la tarde del sábado, recostado en el césped, tomando sol, tracé un paralelo entre aquella vieja aristocracia ilustrada del siglo de las Luces (atenti que hay que distinguirla muy bien de la aristocracia tilinga, conservadora y clerical), que a mi criterio fue la clase social que permitió el asentamiento de la modernidad y que revolucionó en la ciencia y las artes al mundo occidental ya sea directa o indirectamente, con nosotros en ese momento y asumí como propia esa pertenencia de clase. Somos así: burgueses, ilustrados, librepensadores, sensibles, cultos, refinados, qué más podemos pedir? Eso sí, hagámosnos cargo.