lunes, 19 de mayo de 2008

Sobre la abundancia de talleres

Hace tiempo polemicé al respecto, creo que fue con Simpática y Puntual, sobre la abundancia de talleres y más específicamente sobre la proliferación de talleres de todo tipo, color y pelaje. Todo venía a cuentas de que ella estaba yendo a un Taller Literario.


Esa discusión la volví a tener con amigos y pude ver resultados diversos. Es cierto -que quede en claro que no pongo en duda esto- que el "taller" definido como un espacio de construcción, de participación, de esfuerzo colectivo es un concepto tal vez útil para significar algún tipo de actividad no del todo significable, pero de ahí a la superabundancia generalizada del uso del término hay un abismo. Hay talleres de teatro, de expresión corporal, de cine, de sensopercepción, de títeres, etc., etc., etc.. Es decir que todo encuadre no académico de una actividad tiene como contrapartida el taller. Estos eran los nuevos y conocidos -más o menos- talleres que empezaron a llenar ese espacio. Es más, a alguno de estos creo haber ido.


De ahí, como los hongos después de la lluvia en la ciudad de Rosario, comenzaron a proliferar talleres de las cosas más insólitas que se les ocurran. Vamos por los ejemplos: hace unos meses atrás leí en una revista de un cable rosarino que existía el "taller de la risa", o sea la gente va y se ríe, sí, sí, así como suena. Seguramente habrá una teoría -la mayoría de estos teóricos son de origen americano- que justifique que reirse porque sí es estimulante de la próstata y de las endorfinas y combate a la depresión y aleja el stress y baja la presión y mejora el cutis. Es probable, no digo que no, pero taller..., taller de qué? Por qué ocultar bajo el término supuestamente serio, el término que da entidad, el término "taller", la verdad de las cosas, es decir que un grupo de gente medio grandecita se junta a reirse como boludos los sábados a la tarde y eso les hace bien. Si les hace bien, bienvenido sea! Y si no le hace bien, me nefrega, pero digan la verdad.


El otro día iba caminando y veo un afiche pegado en la pared que decía "Taller de la Comicidad" y se dictaba en una prestigiosa librería rosarina que la va, a veces, de centro cultural. Otro más! Digo, pienso, qué corno es este tipo de taller? Le enseñan a uno a ser un banana? A contar cuentos en los velorios? A ser un stand up comedian? Qué sé yo! Averigüen ustedes.


Para terminar los ejemplos les cuento el caso de una amiga que fue a pasar unos días a un lugar de las sierras cordobesas, a conectarse con su yo interior y en dicho lugar abundaban los talleres de todo tipo, podría escribirles una lista enorme pero no, con uno solo me basta: "el taller de la intimidad". En qué consistía? Era muy sencillo, un trío conviviente (dos varones, una mujer) dictaban el taller en una de las habitaciones de la residencia, en la misma los que quisieran ir podían hacerlo con una sola condición: todos tenían que estar desnudos. El tema era indagarse, tocar el propio cuerpo, el cuerpo ajeno, reconocerse en la intimidad, y así hasta donde cada uno o varios al mismo tiempo quisieran seguir avanzando. Hace unos años a eso le llamaban "partusa", y no tengo nada contra las "partusas", pero sí tengo contra las "partusas" que se llaman "talleres". Habrase visto!


Como dije antes, seguramente aparecerán cientos de teóricos de los "talleres" a defenestrar esta opinión, me importa bastante poco, ya que el año pasado hice un "taller para no preocuparse de boludeces". Sigamos así.





Talleres eran los de antes, a ver quién se anima a desnudarse manejando un torno?

20 comentarios:

Ri dijo...

A mi Pablo me parece un tipo, a secas.
Despues comento el post.

Mary Poppins dijo...

porque se complica tanto la vida Melli por una pequeñez semantica...

a mi el taller de la intimidad me encantó. Yo siempre busco mi yo interior

Mas vale que sobren "talleres" y no que falten.

brasil dijo...

Aclaremos que el de la foto es un llerta.

Y para talleres, to me quedo con el de 1977 con Valencia como conductor y Ludueña como contención.

¿porque no hacemos un taller blogger?

srta.pola dijo...

y sí melli... éramos pocos y llegó el taller de sexo online!!

La Gritona dijo...

odio los talleres

te hacen trabajar en grupo y esas cosas

La Gritona dijo...

soy homofobica pero al revés
`puse q pablo es un buen tipo
y que ella se muere

o simplemente machista

El Mellizo dijo...

a mí tampoco me gustan los talleres.
brasil: no me cuente, que yo vi la final en el chateau cuando empataron con independiente.
mary: no creo en esa abundancia, y me complico la vida porque no soy un tipo, digamos, tan sencillo.
viste, pola? estamos fritos!
gritona, acá se admite cualquier opinión, excepto los fascistas.

Bruja Tonks dijo...

mellizo:
Que le puedo decir de su blog sin parecer una tilinga? Nada. Bueno, le escribo simplemente porque queria comentarle que con una gente amiga estamos organizando un concurso bloguero de cartas de amor. Invitamos a mas de 40 personas a participar y supongo que se iran sumando algunos mas... me gustaría que participe, no se si escribiendo o como jurado (usted parece un tipo serio y entendido...) que me dice?

girlontape dijo...

pasé a decir hola, por falta de algo más interesante

elastichica dijo...

a mi me encantaba siempre el Pepona Reinaldi de Talleres. Espectacular que se llamara Pepona como mi tia abuela.
besos melli, y andá desenpolvando las cartas de amor...

Ri dijo...

Jurado Mellizo, no cualquiera...
tipo serio, grande, formado, augusto, adusto...toda una eminencia: el cuento, maravilloso, digno de ser convertido en todo un relato que traspase este medio bien zapping que es el blog, lo llevo de la mano al estrellato.

Anónimo dijo...

A mi me gustan los talleres, obviamente que hay talleres extraños, inservibles, pero hay otros que sirven y bastante, el otro día empecé uno de historia del rock, y la verdad que me pareció excelente ese taller, hay de todo, no generalice, Mellizo.

MCM

brasil dijo...

Mellizo: ¿Leiste para acabar con la cultura de Woody Allen?

Se ve que los talleres no debían ser usuales en NYC, sino seguro que les dedicaba un cápítulo

woody dijo...

Mejor no lo lean.

Clodio Pulcher dijo...

Yo ya abrí un tayer de blog para yenarte de página de originalidades.
50 guitas por mes. Se charlan descuentos.

girlontape dijo...

yo quería un taller de vida, pero me avisaron que la vida misma ES un taller. de acá no se sale vivos pensé yo

tan versátil como acústica dijo...

el taller mejora lo técnico, aunque también es cierto que aunque la mona se vista de seda mona queda.

¿si sirve?, ¿si no sirve? para mí equivale a preguntarse si sirve internet. el taller es un medio y depende del docente y del trabajo del grupo que sirva para algo.

girlontape dijo...

ps. la encuesta sobre la ipotetica vida sexual de los pinguinos me provoca un rechazo instintivo

El Mellizo dijo...

stef, creo que gran parte de los problemas del país tienen ese origen.

chicaenminifalda dijo...

dato: buenos aires es la ciudad del mundo con más más psicoanalistas y ...más talleres literarios! tengo una alumna española en el mío que está haciendo una tesis para la universidad sobre eso. que tal?