miércoles, 4 de junio de 2008

Bolsa de Arena


La bolsa propia

Anoche hice lo que generalmente hacemos cuando no nos sentimos bien: vamos a buscar refugio a lo de los amigos. Fui a comer a la casa de H., tomamos whisky, hablamos, después llegó el Gaucho Malo y seguimos un poco más.


Lo más destacado de la noche es la sorpresa que H. me tenía reservada. "Vení, mirá lo que me compré" me dijo mientras subía las escaleras de su casa. En el segundo piso, lo que se podría definir como "play room" había colgada una bolsa de arena, de esas de boxeo, bien ajustada al techo de hormigón, y un par de guantes. "Probá con esto" me sugirió H.


Me calcé los guantes, y empecé a pegarle a la bolsa, le pegué durante un buen rato, pegué tan fuerte como hacía mucho tiempo no me recordaba, desde aquellos días en que quise aprender boxeo, transpiré bastante.


Mientras me sacaba los guantes pensé: me tendría que comprar una, no soluciona nada, pero lo bien que te sentís pegando, pegando y pegando.

7 comentarios:

brasil dijo...

Melli

Me regalaron un hacha hace un par de semanas. le pongo alguna cara a los rodillos de quebracho, y bajo a 170 km/h haciendo saltar astillas para los 4 costados

Mi señora mira preocupada. Hace bien

EmmaPeel dijo...

Si pone la fotito del malestar, le juro que tiene otro efecto, pruebe

Anónimo dijo...

uan masa
en mi trip
te explico la tecnica exacta
cariños

Mary Poppins dijo...

Mientras no practique con humanos ...

ya que está moda "encuestas", no puede hacer una para saber si yo soy la unica que quedo atrapada en su blog.

Me da miedo hasta entrar y ahora que con esos guantes ...

Ri dijo...

en casa hay una, la llenamos de trapo, para no rompernos las manos (y sobre todo, los pies)

tan versátil como acústica dijo...

sí, según la foto varía el grado de intimidación.

Anónimo dijo...

http:Cacerola de teflón
Letra y música: Ignacio Copani

No te oí… En los días del silencio atronador.
No te oí junto a las madres del dolor,
no sonaste ni de lejos, por los chicos, por los viejos… olvidados.

No te oí… Puede ser que ya no estoy oyendo bien,
pero al borde de las rutas de Neuquén,
no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.
Y entre nuestros cantos desaparecidos
yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,
que resiste comprender que hay tanta gente
que en sus pobres recipientes solo guarda una ilusión.

Cacerola de teflón, volvé al estante,
que la calle es de las ollas militantes…
Con valiente aroma de olla popular.
Cacerola de teflón, a los bazares,
o a sonar con los tambores militares…
Como tantas veces te escuché sonar.

No te oí… Cuando el ruido de las fábricas paró,
cuando abril su mar de lágrimas llenó.
No te oí con los parientes del diciembre adolescente… asfixiado
No te oí… Puede ser que mis orejas oigan mal,
pero nunca te he sentido en la rural,
reclamar por el jornal de los peones yerbateros,
por la rentabilidad de los obreros,
por el tiempo venidero, por que venga para todos.

No te oí ni te oiré porque no hay modo
De juntar tu avaro codo con mi abierto corazón.
Cacerola de teflón, volvé al estante…
De los muebles de las casas elegantes
Que las cocineras te van a extrañar.
Cacerola de teflón, a los bazares
O a sonar en los conciertos liberales
Como tantas veces te escuché sonar.

No te oí … En el puente de Kosteki y Santillán
No te oí por el ingenio en Tucumán
No te oí en los desalojos, ni en los barrios inundados … de este lado.
No te oi… En la esquina de Rosario que estalló
cuando el angel de la bici se cayó…
Y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.

Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo
por un joven sin trabajo, a la deriva.
Debe ser que desde arriba, desde los pisos más altos
no se ve nunca el espanto y las heridas.

Cacerola de teflón, volvé al estante…
Yo me quedo en una marcha de estudiantes
donde vos nunca supiste resonar.
Cacerola de teflón, a los bazares
O a llenarte de los más ricos manjares
Que en la calle no se suelen encontrar.
Cacerola de teflón andá a c…ocinar

//www.youtube.com/watch?v=tZemS_7eVNY