jueves, 28 de agosto de 2008

Plan de lucha

Los que pensaban y... luchaban


Hubo, hace veintitantos años, un personaje de aspecto como salido de alguna caricatura en la Universidad Nacional de Rosario, más precisamente en el movimiento estudiantil de aquella época, al que apodábamos "Plan de Lucha". Nadie sabía bien su nombre, era un hombre delgado, bajito, con cierta cara de muppet, semicalvo pese a su juventud y con una barba rala. Su calvicie lo obligaba a usar los días de frío una gorra ferroviaria que orgullosamente ceñía a su cabeza cual Lenin entrando en la Plaza Roja.


El origen del apodo recuerda que ante cada cuestión que se discutía en alguna asamblea, ya sea el plan de estudios, turnos de exámenes, color de las paredes, y demás cuestiones triviales él siempre pedía la palabra y proponía un "plan de lucha". La expresión "plan de lucha" nos sugiere la idea de un viejo programa de "Titanes en el Ring" o del actual "100% lucha" con Vicente Viloni y La Masa a la cabeza, la idea de que ante cada cuestión hay que oponer no el razonamiento, la comprensión, la inteligencia, sino la lucha. La lucha que justifica todo. Al considerarse un "luchador" se cree que todo le está permitido.


Por circunstancias de la vida y su obcecada "lucha", "Plan de Lucha" se convirtió en Diputado de la Legislatura porteña y fue él que con su voto convalidó la expulsión de Aníbal Ibarra como Jefe de Gobierno. Seguramente él no quiso estar ahí, el destino lo puso al igual que a Cobos a tener que definir algo que nunca soñó que iba a sucederle. Ahí no convocó a ningún "plan de lucha".


El ejemplo de "Plan de Lucha" ha sido tomado por algunas personas en Rosario y sigue vivo en muchos dirigentes ex militantes. La conducción de los docentes universitarios rosarinos, la COAD, está dirigida por varios "Plan de Lucha". Mientras la conducción del gremio nacional sigue buscando la forma de recomponer el salario docente tratando de castigar lo menos posible a los alumnos, la dirigencia rosarina declaró un "plan de lucha" de anticipación decretando un paro de 48hs que se concretó esta semana. Nada de medidas escalonadas, nada de consultar una estrategia común, dos días sin clase como primer medida a tomar. Y la respuesta siempre la misma, para que veamos como se esfuerzan, para que nos demos cuenta lo aguerridos que son, lo valiente que pueden ser frente a los débiles, el "plan de lucha" vuelve a aparecer. Jamás dicen "plan de ponernos a pensar", "plan de discusión", siempre es pelearse contra el enemigo que en este caso sería el gobierno nacional, como si al gobierno nacional le importara un carajo que la COAD deje sin clases dos días a los alumnos de la U.N.R., por favor!


Así como el destino colocó al viejo "Plan de Lucha" en la encrucijada, hoy los nuevos "Planes de Lucha" no tienen ese encrucijada, no dudan, son bravos gladiadores, no podrían jamar tener lo que el primo de los "Planes de Lucha" definió tan claramente como "la jactancia de los intelectuales", es decir ni la más mínima duda. ¡Benditos que pueden!


Juro ante la tumba de mi padre: jamás seré caldo de cultivo para los troskos, jamás. Sépanlo.

martes, 26 de agosto de 2008

Tarde de fotos

Hoy no anduvieron los sistemas. Cambiaron cosas y pude trabajar poco. Estuve viendo fotos en la compu, fotos viejas, de viejos amigos y me encontré con algo que había hecho en el 2004. Acá va.

De algún modo todos estamos armados de luces y sombras. En este juego interior que develamos al exterior nos representamos.



"Valerie in the light, Bruno in the dark" (Nan Goldin)


Hablaba algo así del fin de año, pero más que nada de la necesidad de construcción de la familia.



"Emotions and Relations" (Nan Goldin)

De la familia grande, la de los amigos. Me fasciné con las fotos de Nan Goldin, pero más me deslumbró su idea tan brillantamente resuelta que hice mía:

"En mi familia de amigos está el deseo de intimidad de una familia de sangre, pero también el deseo de algo más abierto Los roles no están tan definidos. Son relaciones largas. La gente se va y vuelve, pero esas separaciones no rompen la intimidad. Estamos unidos no por la sangre ni por un lugar, sino por una moral parecida, por la necesidad de vivir a pleno y en presente, por una desconfianza hacia el futuro, un respeto parecido por la honestidad, por la necesidad de franquear límites y por una historia común." (Nan Goldin, fotógrafa)

Hoy a la tarde estuve así.

Saludos.

martes, 12 de agosto de 2008

El espiante

María Clara es una persona que si bien no es amiga fue, hace unos cinco o seis años, una buena compañera de trabajo con la que había generado un vínculo más allá del trabajo. Buenos amigos, podíamos salir, juntarnos en un bar a tomar una cerveza y esas cosas. Después de esa época me la encontraba cada tanto caminando por la ciudad. De ahí me enteré que había dejado la casa de sus viejos y se había mudado a un departamento céntrico. Otra vez me contó que había llevado a vivir con ella a un chico. Como al tiempo me dijo que ya no estaba más con ese chico. Después supe que se había puesto de novia con alguien. Nada más, datos irrelevantes de una vida cualquiera.
Hace unos días me llega un mail de ella en el que anunciaba algo así como una oferta de bebidas: vino blanco y tinto Nieto Senetiner, champagne de la misma marca, whisky Johnny Walker y ron Baccardi etiqueta dorada a buenos precios. En el tiempo que me llevó eliminar el mail, ya que no quise ni leer los precios para no tentarme en esta etapa de mi vida de "consumo moderado", pensé si María Clara se había puesto una vinería o había empezado a trabajar en una bodega o en promociones empresarios o en algo de ese estilo.
Ayer me le encontré, después de los sorprendidos saludos de rigor me vino a la memoria ese extraño mail con ofertas de vinos, champagnes y whiskys, y le pregunté en qué andaba, si ahora se dedicaba a la venta de vinos. "No, mi novio...", inmediatamente pensé que era el novio el que vendía hasta que María Clara pudo terminar la frase "... me dejó plantada, con el vestido, el salón alquilado, y la bebida de la fiesta comprada. Ahora estoy vendiendo todo." Son esos instantes que de tan raros no sabés donde meterte. Se hizo un silencio y ella rápidamente se esforzó en mostrarse muy bien de ánimo y optimista, algo que no me creí mucho ya que la vi demasiado flaca y desmejorada. Nos despedimos como siempre entre muchas promesas de volvernos a ver algún día y no dejar que pase tanto tiempo.
Mientras caminaba hacia mi oficina pensé de un caso que pasó hace muchos años y que fue al revés, la novia dejó plantado al novio el mismo día de la boda para sofocón de las tías mayores. Por lo menos a María Clara le avisaron antes, se me ocurrió que en su lugar hubiera hecho igual la fiesta, con otros invitados y que cada uno llevara la comida y así festejar el "no casamiento". ¿Pero qué hubiésemos hecho en su lugar? ¿Qué hubieran hecho ustedes?

miércoles, 6 de agosto de 2008

Un día como hoy

Un hombre se despierta, es de madrugada. Va al baño, mea un chorro largo. Se mira al espejo y busca la brocha y el jabón de afeitar. ¿Será Palmolive o tal vez Gillete? Pone una nueva hoja de afeitar para dejar la barba como si no existiera o como si jamás hubiera existido. Se da una buena ducha caliente, se cepilla bien los dientes como le enseñaron: en forma circular y uno por uno.

Se sienta a la mesa del desayuno y llegan sus compañeros. Contrariamente a lo que había pensado el clima es distendido a pesar del importante trabajo que tienen que llevar adelante, todavía no amaneció en ese remoto lugar del mundo y les espera un largo viaje. Casi nadie sabe exactamente donde están ni que van a hacer en unas horas.

Todos lucen impecables, los uniformes resplandecientes, las botas lustradas, las camperas perfectas. Aunque no son actores de Hollywood los vienen a filmar. Saludan a las cámaras, hay risas nerviosas y miradas huidizas. Ya todo está listo, durante la noche la carga fue puesta en su lugar. No hay discursos importantes, sólo la habitual rutina de chequear el instrumental.

Un rato antes que amanezca salen hacia su trabajo, él da las órdenes precisas y se mantienen en silencio. Vuelan alto, muy alto, el día está limpio, sin nubes, el mar abajo es de un azul hermoso. Al cabo de unas horas divisan la isla, ajustan las coordenadas y se dirigen al objetivo. Unos minutos más tarde están sobre la ciudad que pocos conocían en Occidente hasta ese día y que quedará grabada en la memoria de la humanidad para siempre: Hiroshima.

Un poco nervioso en esos momentos, más por miedo a fallar que a lo que iba a hacer, da un vuelo circular y vuelve sobre la ciudad. Abre la compuerta en el momento justo que el ingeniero de vuelo le indica y arroja su carga. ¿Sabía lo que iba a pasar? Un frió mecanismos de órdenes lo convierte en uno de los asesinos más grandes de la historia. Seguramente no lo vivirá de esa manera, creerá con la peligrosa convicción de los obedientes que ésa fue su obligación, que no tuvo alternativa. Doscientas mil personas morirán más temprano o más tarde, la humanidad ya no volverá a hacer la misma nunca más. Al alejarse ve el enorme hongo, tanto él como su tripulación se sienten orgullosos por el deber cumplico, llegarán de vuelta a la base y disfrutarán de un buen almuerzo, al fin y al cabo obedecer trae sus beneficios y alivia la conciencia. ¿Pudo dormir tranquilo después de semejante matanza? Seguro que sí, en su interior nunca sabrá que él fue quien lo hizo.

Hiroshima todavía grita