miércoles, 6 de agosto de 2008

Un día como hoy

Un hombre se despierta, es de madrugada. Va al baño, mea un chorro largo. Se mira al espejo y busca la brocha y el jabón de afeitar. ¿Será Palmolive o tal vez Gillete? Pone una nueva hoja de afeitar para dejar la barba como si no existiera o como si jamás hubiera existido. Se da una buena ducha caliente, se cepilla bien los dientes como le enseñaron: en forma circular y uno por uno.

Se sienta a la mesa del desayuno y llegan sus compañeros. Contrariamente a lo que había pensado el clima es distendido a pesar del importante trabajo que tienen que llevar adelante, todavía no amaneció en ese remoto lugar del mundo y les espera un largo viaje. Casi nadie sabe exactamente donde están ni que van a hacer en unas horas.

Todos lucen impecables, los uniformes resplandecientes, las botas lustradas, las camperas perfectas. Aunque no son actores de Hollywood los vienen a filmar. Saludan a las cámaras, hay risas nerviosas y miradas huidizas. Ya todo está listo, durante la noche la carga fue puesta en su lugar. No hay discursos importantes, sólo la habitual rutina de chequear el instrumental.

Un rato antes que amanezca salen hacia su trabajo, él da las órdenes precisas y se mantienen en silencio. Vuelan alto, muy alto, el día está limpio, sin nubes, el mar abajo es de un azul hermoso. Al cabo de unas horas divisan la isla, ajustan las coordenadas y se dirigen al objetivo. Unos minutos más tarde están sobre la ciudad que pocos conocían en Occidente hasta ese día y que quedará grabada en la memoria de la humanidad para siempre: Hiroshima.

Un poco nervioso en esos momentos, más por miedo a fallar que a lo que iba a hacer, da un vuelo circular y vuelve sobre la ciudad. Abre la compuerta en el momento justo que el ingeniero de vuelo le indica y arroja su carga. ¿Sabía lo que iba a pasar? Un frió mecanismos de órdenes lo convierte en uno de los asesinos más grandes de la historia. Seguramente no lo vivirá de esa manera, creerá con la peligrosa convicción de los obedientes que ésa fue su obligación, que no tuvo alternativa. Doscientas mil personas morirán más temprano o más tarde, la humanidad ya no volverá a hacer la misma nunca más. Al alejarse ve el enorme hongo, tanto él como su tripulación se sienten orgullosos por el deber cumplico, llegarán de vuelta a la base y disfrutarán de un buen almuerzo, al fin y al cabo obedecer trae sus beneficios y alivia la conciencia. ¿Pudo dormir tranquilo después de semejante matanza? Seguro que sí, en su interior nunca sabrá que él fue quien lo hizo.

Hiroshima todavía grita

8 comentarios:

Jorge dijo...

Hola amigo: quería invitarte que visites el blog que estoy realizando con mis alumnos de segundo año de la secundaria sobre LA DISCRIMINACIÓN.
http://nodiscrimine.blogspot.com
Tema arduo e interesante.
Seguro será de tu agrado.
Te invitamos que leas lo que gustes de él y hagas una opinión sobre el mismo.
Tu aporte será valioso.
Un abrazo desde Adrogué, Buenos Aires.

j. dijo...

Mellizo, ¿hoy es la efemérides del ataque a Hiroshima? Es escalofriante. Tu post me hizo pensar en la humanidad de los que cometen actos atroces. ¿Esa humanidad hace más horrible todavía el acto? ¿O por el contrario, lo modera, lo transforma en un acto humano más, un error, el producto de una angustia o una inseguridad? Me quedé pensando...

a dijo...

el fuego inolvidable
cariños
A

el niño mayor dijo...

En el post naterior fue tratado de mal lector. aqui va mi reinvidicacion hay un titulo de un cuento de Cortazar que se asemeja mucho a esto. "Todos los fuegos, el fuego" Es como que despues que cayo esa bomba se supo lo que es la destruccion de verdad. La destruccion de hombre tan terrible y fascinante desde otros puntos de vista.

tan versátil como acústica dijo...

el tema con estas cosas es que la humanidad no es consciente de, como grupo, estar dando cuentas a nadie, pero lo hace. creo que lo peor de este tipo de cosas, con perspectiva "histórica" es el daño que le hacen al ser humano, como figura sentimiental-racional.

Anónimo dijo...

hay bombas atomicas para reventar el mundo tres veces
un dia va a venir un tsunami gigante y no va dejar nada,nomas miren un mapamundi y miren un lugaer con olas fuertes,esta claro
y cuando eso pase,nos vamos a meter las bombas atomicas en el culo
digo que las usemos ya mismo
que vuelen el mundo tres veces
alguno va a quedar
cariños
a

mary poppins dijo...

hola melli
pasaba a saludarte


que tal va la salud
Un beso
Mary

El Doc 9 dijo...

se me pianto un lagrimon, miu bueno Mellizo, hacia tiempo no lo visitaba, abrazo grnade