lunes, 28 de diciembre de 2009

Un final posible

Voy con el texto derecho, después veo si tengo tiempo para las fotos. El otro día tuve un sueño hecho a medida de "La Flojita de Gatillo", más específicamente de mi amigo Cariños A.
Vamos al tema.
Sandro estaba mal, pero luchaba. Quería salir adelante, hacía un esfuerzo, se comía todo el yogur y hacía los ejercicios con el diafragma. Cada tanto una recaída, una bacteria, un rechazo, otra operación. Pero el tipo y los médicos eran optimistas.
Por eso, en estos días de fin de año, en lugares ocultos de Buenos Aires, se juntaban casi en forma telepática, es decir, intercambio de miradas, sonrisas cómplices, guiños y todas esas boludeces que se escriben para poner como significado algún sobreentendido, el colorado colombiano De Narváez, Rolando Graña, Marisa Badía y algún capo de Telefé y se empiezan a pelear por la exclusiva de fin de año: Sandro saludando a sus "nenas" y al público en general en uno de los dos canales, ya sea desde la terapia intermedia o la intensiva, de la sala o del quirófano, entubado o con la traqueotomía. El tema era que Sandro tenía que salir al aire unos minutos y responder unas preguntas, sencillas preguntas, nada complicado, responder si quería vivir, si iba a dejar el pucho, si le gustaba el culo de las enfermeras, si la comida del hospital era rica, como dije, esas cosas, boludeces, nada de inseguridad, ni política, un saludo a su público americano. Si no podía hablar con una pizarra y un fibrón, haciendo dibujitos, escribiendo lo que pudiera, jugando al ahorcado con Susana?
La pelea de las productoras se intensificaba a la millónesima potencia (qué expresión risueña, no? "millonésima potencia, ja!"), y las dos escuderías jugaban a sus pilotos número uno: el canal de las pelotas a la diva Susana Giménez (pariente lejana de cariños g.) y el canal del colorado, Vila y Manzanita a la "señora", a la chiqui, a la gran Mirta Legrand. En la negociación se iban aumentando los montos ofrecidos a la señora de Roberto Sánchez (sí, el mismísimo Sandro) y la señora recibía las ofertas en sobres cerrados tipo licitaciones. Hasta que los tipos se dieron cuenta, unifiquemos. Un solo programa en simultáneo, como se decía antes: en "dúplex". Y hacían viajar a las dos: Susana y Mirta para hacer un sólo programa. Rápidamente le envían entre los dos un nuevo sobre a la señora de Sánchez en el cual le bajan la oferta a la mitad, la señora está por llamar al Defensor del Pueblo, a la Liga de Amas de Casa, pero se arrepiente, piensa -no sin cierta prudencia- "más vale pájaro en mano".
Cierran acuerdo, firman, cenan en Puerto Madero, las dos megaestrellas de las pantallas vernáculas van a hacer el reportaje juntas. Fletan un chárter, no sé si no pedían el Tango 04 (conocido como "el chiquito") y parten hacia Mendoza ante miles de fans que agitan guirnaldas navideñas y las despiden de Aeroparque.
Pero el destino juega una mala pasada. Tormenta de nieve en las altas cumbres, tornados, glaciares que explotan y el avión en el que viajaban se va al carajo. Operativo de búsqueda, rastrillajes, caja negra. Todos se olvidan de Sandro, nadie se acuerda del Presley argento. El país se paraliza, capillas ardientes con las fotos de las divas se instalan en toda la Argentina, las iglesias de todos los credos se llena para pedir el milagro que no se da. A la semana, un arriero que sobrevivió el temporal en las altas cumbres (el bisnieto del gaucho que protagonizó "el viento blanco", eso lo van a sacar mucho después en el suplemento Radar Libros) encuentra los restos de la aeronave. Avisa a la Gendarmería, las fuerzas del orden se movilizan y a los pocos minutos Crónica TV pone su placa roja "Anticipamos: no habría sobrevientes en la aeronave siniestrada".
Dolor nacional, tragedia, seis meses de luto, algunos le echan la culpa al Tango 04. Se propone ponerle Mirta Legrand a la provincia de Mendoza y Susana Giménez a la de San Luis (límite exacto donde aparecieron los restos). El Congreso en trámite expeditivo autoriza el cambio, Rodríguez Saá, Cobos, Néstor, Duhalde, van a la inauguración de las nuevas provincias, que no son nuevas del todo, pero ustedes entienden a dónde apunto.
Y así, Sandro pasa al olvido, jamás sabremos su destino, tal vez esté internado en el Posadas, tal vez no. Sólo así pasa al olvido una leyenda: porque dos leyendas nuevas le ganan de mano.
Feliz año para todos!!!!

miércoles, 28 de octubre de 2009

La marchita

Seguramente debo haber visto "Gilda" alguna vez en mi vida, pero juro que no me acordaba que el argumento de la película transcurría en la Argentina, país que -en esa época- para los guionistas de Hollywood sonaría a algo extraño y remoto, mezcla de México, Cuba y algo más que se puede ver al correr la trama, tal vez alguna atmósfera más refinada y distante, donde el tango y la habanera se conjugan con apellidos más mexicanos que argentos.


Es la suerte que pasen por cable estas películas, que hacen recordar la fabulosa pareja que hacían Glenn Ford y Rita Hayworth, la trama de las películas de la época que mezclaban drama, "film noir", romance y suspenso todo en la misma trama, la magistral dirección de Charles Vidor y tal vez la mujer más hermosa y sensual que salió en pantalla grande.


Poder escuchar nuevamente "Put the Blame on Mame" y la famosa cachetada, al final de la canción cuando Glenn Ford/Johnny Farrell no puede más de celos y de amor. Lo más interesante que no me acordaba y que está casi al principio de la película es cuando en el cabaret casino propiedad de Ballin Mundson festejan el fin de la Segunda Guerra Mundial cantando la marchita. No, no, esa no. La otra, la que compuso el mismo que hizo la marcha de Rosario Central, don Cayetano Silva. Sí, sí, esa sí: la de San Lorenzo. Imaginé por un rato que nuestros granaderos habían vencido a las huestes del Tercer Reich, que la Argentina hubiese tenido una parte de Alemania y hubiese administrado Berlín durante años, y al sargento Cabral salvando al general Montgomery. No fue así, por más que Charles Vidor, los guionistas Ellington y Parsonnet, Glenn Ford o la magnífica Rita Hayworth lo hubiesen querido. Pero seguro quedó mejor que si hubieran usado "te aplaude y te saluda jubilosa/la hinchada deportiva que te admira".

lunes, 26 de octubre de 2009

Pedro El Grande

No el Zar de Todas las Rusias, sino uno de los mejores realizadores del final del siglo pasado y principios de este. Y qué cosa seria es Penélope Cruz!



"Las películas hay que terminarlas, aunque sea a ciegas" (Mateo Blanco/Harry Caine)

Acá pueden escuchar la canción final y escenas

miércoles, 14 de octubre de 2009

Hoy, somos todos chilenos

Hoy somo todos del Loco

Después del bochorno "monumental" del sábado frente a Perú, la selección debería redefinir la estúpida afirmación que se hizo en su momento de "Mascherano + 10" para ponerla en el justo lugar como "Palermo y diez tipos". En la agónica jornada de esta tarde noche un solo dato debería tener en cuenta el señor que arma el equipo argentino (yo no sé bien quién es): al único jugador que los uruguayos temen y respetan es a Martín Palermo, el resto es -en la consideración del jugador uruguayo- "bofe para el gato".
Más allá de estas consideraciones preliminares, cualquier resultado favorable a la Argentina que signifique la eliminación de los uruguayos sería de una injusticia enorme, pero tampoco me gustaría quedarme fuera del mundial. La pregunta que me hago es si merece la banda que está al frente del seleccionado, empezando por Grondona y terminando en Mancuso, clasificar directamente? No.
Merece el Uruguay quedar afuera? No. Algún día deberíamos ir en una marcha los argentinos de buena leche a pedir perdón por lo que durante estos años se permitió que se hiciera con el Uruguay, pero eso ya entra en otro terreno diferente al del fútbol.
Como ustedes bien saben disfruto de cualquier historia épica, y la mística de la garra charrúa, de ese pequeño y pobre país que se anima, como David, a enfrentarse a Goliath, a ese Goliath brutal y borracho de soberbia, haciéndolo en la fortaleza que recuerda, justamente, hazañas épicas de imborrables batallas, el estadio más importante, en este sentido, de América toda: el mítico "Centenario" de Montevideo.
Por eso, digo, si hay justicia, hoy Uruguay debería ganarle a la Argentina, pero para no quedarnos afuera, para darles una última chance de redención a esta sombra de equipo, Chile debería ganarle a Ecuador y así jugaríamos el repechaje con Costa Rica. Por eso señores, hoy debemos ser todos chilenos y que, nuevamente, Marcelo Bielsa nos haga acordar todo lo que lo extrañamos.
Por eso hoy, señores, no puedo hinchar por la Argentina porque sería injusto, no puedo querer tampoco que la Argentina quede afuera del mundial, qué sentido tendría un mundial sin Argentina? Esta noche, alenteremos como nunca, al gran Marcelo de Rosario y al ejemplo de fútbol y selección que armó en un país infinitamente menor en recursos a nosotros bajo cualquier punto vista. Y así estaremos, uruguayos y argentinos juntos, nuevamente en un mundial.

domingo, 4 de octubre de 2009

La muerte de los buenos

Este año se llevó dos de las mejores personas de nuestro país, primero Alfonsín y ahora la Negra Sosa. Lo que nos hace sentir tristes y apenados en un día especial para mí. Hallo un pequeño consuelo al darme cuenta que pude vivir una parte de mi vida con sus presencias, y así naturalmente llega el día que los buenos también se mueren, y es imposible no quebrarse.

jueves, 24 de septiembre de 2009

El chico de BA

Digo, me pregunto, el recital de anoche en Lima es a Charly García lo que



fue Rosario para el chico de Minnesota ?

domingo, 20 de septiembre de 2009

Los miserables

Y no me estoy refiriendo a la novela de Hugo. Estoy hablando de los miserables de la política argentina. Cualquier lector más o menos habitual del blog puede dar fe de mi oposición a este gobierno. Puedo citar una lista de por qué me opongo al gobierno: pésima política exterior (el conflicto con Uruguay es de un grado de impericia pocas veces visto), incapacidad de aprovechar el viento a favor para lograr un despegue estratégico de la economía, la intervención del INDEC, las relaciones turbias con Venezuela, haberle pagado al FMI una deuda que no hacía falta pagar, el pésimo manejo del conflicto agropecuario y muchos temas más. También hizo cosas buenas como por ejemplo la eliminación de las AFJP. Y ahora, presentó un proyecto más que aceptable de Ley de Servicios Audiovisuales, que puede ser mejorado -de hecho ya tiene sustanciales mejoras- y entonces aparecen, amparados bajo la figura de la "libertad de expresión" los que durante años mantuvieron silencio sobre la peor forma de matar la libertad de expresión: el monopolio informativo. Parece que, durante 25 años, nadie pensó que el monopolio y la concentración de medios en manos de grupos económicos poderosísimos eran un atentado grave y permanente de la libertad de expresión que hoy dicen defender y de la democracia como forma de vida.
La pregunta es, se puede ser opositor y apoyar esta ley? Sí, sin dudas. Se puede negociar el contenido de la misma? Sí, ese es el funcionamiento de la democracia, la negociación es la forma de pactar políticas, leyes o lo que fuere, justamente para que la discusión se encamine dentro de cauces políticos y no se resuelva a los tiros y a las trompadas. Es decir, la negociación es el nudo central de la política y la que permite alejar la violencia.
La derecha tiene sus operadores preparados y afilan los cuchillos. Reutemann, por ejemplo, habla de la funcionalidad del socialismo de Santa Fe al gobierno nacional. Me pregunto qué hizo él durante años hasta que decidió romper con el gobierno sino ser funcional permanentemente, y al mismo tiempo cuándo se quejó de la concentración de medios audiovisuales en manos de estos grupos y la forma perversa en que estos grupos atentaron realmente -y no en forma hipotética- contra la libertad de prensa y expresión.
Las leyes de este tipo no se votan para un gobierno, se votan para un país. Y hasta en el hipotético caso de la crítica de Felipe Solá sobre una supuesta chequera eso sólo sería un hecho grave si el dinero fuera a parar a los bolsillos de algunos políticos, pero si lo que se negocia son fondos para obras específicas de una provincia o de un sector esto también entra dentro de los juegos normales de la negociación. O acaso piensan que el presidente, por decir un ejemplo, de los Estados Unidos no tiene que negociar el presupuesto con los representantes y senadores, y sabiendo esto arrancan con expectativas de máxima que después son modificadas. O piensan estos "paladines de la pureza" que Barack Obama es tonto?
Entonces estos miserables, como Patricia Bullrich, Federico Pinedo y demases, que han hecho del silencio ominoso a favor de la concentración de la información, de los contenidos, de la censura -o peor aun, de la autocensura- de cientos y cientos de trabajadores de prensa que deben silenciar sus honestos pensamientos para no perder sus trabajos, salen ahora a criticar a aquellos opositores que, siguiendo siendo opositores, votan una mejor ley para todos los argentinos.
También es falso el pretexto de esperar hasta el 10 de diciembre el recambio en las Cámaras del Congreso de la Nación para debatir la ley en cuestión, entonces qué? El gobierno no puede hacer nada hasta el 10 de diciembre? Qué harían ellos?
También hay miserables menores, de cabotaje, que ponen en una campaña municipal temas que exceden ampliamente las funciones de un concejal (el caso de la seguridad es algo más que concreto) y sin embargo llevan adelante una discusión fuera de lugar y hacen de esto una bandera que confunde y pretenden de esta confusión sacar un rédito mezquino, vacío de forma y contenido.
Así de miserables son, y como ustedes saben que las medias tintas no me caen, para ellos todo mi desprecio, mi desprecio tan profundo como la enormidad de sus miserias.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Lo que nadie dice

Hace tiempo que este blog dejó de hacer predicciones futbolísticas, por eso lo que voy a hacer no es una predicción, es una sugerencia. Después de las horribles actuaciones frente a Ecuador, Bolivia, Brasil y Paraguay, creo que no debe haber más críticas a Maradona y tratar de aportar algo.
Que Maradona no puede ser técnico de la selección ya lo sabíamos todos pero pocos lo dijeron, como fui uno de los que lo dijo y sostengo firmemente la idea que todos los técnicos del mundo son "Salieris de Bielsa", me siento en condiciones de tirar la siguiente estrategia con el sólo objetivo de poder clasificar o quedar en repechaje: los próximos dos partidos la selección debe estar formado por jugadores del medio local, jugamos contra Perú y Uruguay, y sin desmerecer a ambas selecciones estoy convencido que un combinado de jugadores de Lanús, Estudiantes, Vélez, Huracán, más Palermo, si están bien dirigidos deberían ganar los dos partidos sin problemas. Hay que dejarlo a Diego y poner al lado a alguien que sepa armar un equipo, en las sombras, que no figure, que nadie esté al tanto, algo así como un sacrificio por la patria, una especie de agente secreto. Se me ocurren algunos nombres, Miguel Russo que está sin trabajo, el pibe Zubeldía, el Tigre Gareca. Que esos jugadores se entrenen clandestinamente desde el lunes, en un anonimato total y absoluto, y que se enteren los medios cuando haya que presentar la lista de convocados.
Eso sí, como condición, Maradona debe firmar ante escribano público la renuncia indeclinable como director técnico de la selección al día siguiente del partido contra Uruguay, sea el resultado que sea.
Una vez logrado el objetivo de estar en el mundial, barajar y dar de nuevo, elegir un nuevo cuerpo técnico y con tiempo armar el mejor equipo. De este modo neutralizamos el peligro letal de Maradona al frente de la selección, clasificamos al mundial, y dejamos al miserable de Grondona sin el argumento para quemarlo a Diego de por vida.
¿Podremos?

lunes, 7 de septiembre de 2009

Las lecciones de la historia

Todavía tengo fresco el recuerdo cuando el Concejo Municipal de Rosario interpeló a nuestro dilecto amigo El Gaucho Malo en la época en que cumplía funciones en el gabinete municipal del Dr. Binner. Fue un 11 de setiembre, sí, sí, ése 11 de setiembre. Todo fue una operación del decano de la prensa argentina para pegarle en los tobillos a nuestro querido amigo. Pero justo ese día hubo otra noticia que desplazó de la agenda pública esa interpelación que quedó en el olvido. Remember 11-S-
Ahora leo, no sin estupor, que los diputados del PJ lo quieren interpelar en la legislatura provincial santafesina. Muchachos, no jodan. Todavía no aprendieron las lecciones de la historia? Qué quieren? La Tercera Guerra Mundial? Qué nos invadan los enterrianos? No sean boludos, todavía están a tiempo. Después no digan que no les avisé.

miércoles, 26 de agosto de 2009

De mudanzas y boyitas

Esta semana parece como los últimos cinco minutos de las pruebas de clasificación de la fórmula 1. Nos mudamos el sábado y como toda mudanza son muchas las cosas que se mueven interiormente, mas si te mudaste a un promedio de cinco mudanzas en diez años. En el mismo movimiento en que pasado y futuro se juntan, cuando armar tu equipaje de nuevo es al mismo tiempo cansador pero agradable. Nuevos proyectos, un nuevo horizonte, un nuevo paisaje a través del balcón. Dejamos atrás el edificio señorial y antiguo en pleno centro y nos vamos a uno más nuevo en un viejo barrio de la ciudad.

En la vorágine de que hay que hacer todo -y realmente queda mucho por hacer aunque lo minimicemos- hoy hicimos un alto en el camino para ir a la avant premiere de "El último verano de la boyita", la nueva película de la directora rosarina Julia Solomonoff. La película en sí es sencilla, pero tiene una profundidad y calidez fuera de lo común. El verano de una niña en el campo en Entre Ríos, acompañando en unas vacaciones a su padre, mientras su madre y su hermana van a Villa Gessell. El difícil tránsito de la niñez a la adolescencia, las diferentes formas de sexualidad que van surgiendo, y los recursos de Julia para contarnos esta historia con un lenguaje nuestro, poético, sutil, con una fotografía formidable y actores creibles. La profundidad emotiva de la escena de los niños bañandose en el río, Jorgelina sacándole la camisa a Mario mientras los dos se sumergen en el agua marrón, conmueve hasta las lágrimas. Hacer películas es un don, hacer películas como esta es un don multiplicado.

Y mientras esperás que se apaguen las luces y comience la proyección, escuchás el breve discurso de la directora y te ponés muy orgulloso cuando a tu mujer la mencionan en primer lugar en la pequeña lista de agradecimientos, y ves que todo ese esfuerzo que ella hizo en la producción rosarina tiene semejante resultado. Como todos deberíamos saber -aunque muchas veces lo omitimos- hacer una película es algo muy complejo que necesita la participación de muchas personas. Que tu mujer sea parte de este magnífico proyecto alcanza para llenar el vacío de aquellos días en los que sólo eran la película y el sueño. Por suerte al final la cuenta llega para ayudarte a comprender con quien elegiste vivir.

Mario y Jorgelina en el lomo de Yayo

jueves, 13 de agosto de 2009

Lección rápida de democracia, estado de derecho y constitución nacional en Arroyo Seco

Leí ahí que me pedían que posteara algo sobre TyC y la AFA, o la delegación de facultades al ejecutivo. ¿Qué puedo decir que no esté dicho? Ustedes sabrán con quien acuerdo.
Lo que me viene moviendo últimamente a la escritura son las diversas injusticias que suceden a diario y sobre las que nos quedamos calladitos. El post anterior, por ejemplo, no fue un post contra los italianos (aclaré que también soy italiano) sino contra los italianos que aceptan calladitos lo que está pasando con esta caza de inmigrantes.
Recién llego a casa, prendo la compu para ver las noticias de mi querido Rosario 3 y veo que un señor de apellido Coradini y nombre Miguel Angel hizo estas declaraciones. Resulta que el señor Coradini no es un señor cualquiera, aunque la cancheree y se haga el campechano, el señor Coradini es el actual presidente del Concejo Municipal de la ciudad de Arroyo Seco, ubicada 40 kms. al sur de mi ciudad.
No sé a que partido pertenece el señor Coradini, pero este señor dijo el 4 de agosto pasado esto:



Creo que rápidamente el señor Coradini debería ser expulsado de su cargo, de su partido, de todo. No mañana, ya. Y a vos Coradini te deseo que algún día te toque estar del otro lado (esto es para todos los Coradinis en potencia que creen que el Código Procesal Penal y el Código Penal no fueron hechos para gente como él) y que pidas por favor, llorando, cagado de miedo, que reces, que implores que nadie te toque un pelo y que esa angustia sea eterna. Tan eterna como tu propia estupidez.

domingo, 9 de agosto de 2009

La vergüenza de ser italiano

En mi oficina está enmarcado el pasaporte de mi bisabuelo Ottavio. Tiene el sello de ingreso a la Argentina dado en el Hotel de los Inmigrantes en 1898. El pasaporte dice algo así como que "su majestad, el rey Umberto 1° solicita a las potencias y países amigos que dejen ingresar al portador del pasaporte".

La historia de mi bisabuelo es la de la mayoría de nuestros ancestros que vinieron a la Argentina huyendo del hambre, de las persecuciones, de la miseria. Y fueron encontrando su lugar, este lugar que está abierto "para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino". Es cierto que también tuvimos nuestras páginas negras con la inmigración como la Ley de Residencia, pero digamos que no fue la conducta histórica de la Argentina.

Siempre estuve cerca de hacerme ciudadano italiano. Con mi hermano, en la crisis del 89 juntamos todos los papeles familiares y ahí todavía están. Nunca pedimos turno en el consulado, siempre las crisis se resolvieron antes. Por suerte no me hice ciudadanos italiano, hoy me daría mucha vergüenza.

La Italia de Berlusconi, de Fini y de Bossi está tan lejos de mí que no me siento representado en mi origen italiano. Italia fue el país generoso, aquel que apoyó la restauración democrática en la Argentina, eran épocas de Sandro Pertini, del "pentapartito", en el cual tratábamos de ver la forma de poder mejorar la democracia en Argentina. Era la Italia del neorrealismo, de Fellini, de Darío Fó, la Italia batalladora, como una vez dijo Giovanni Spadolini cuando recibió el doctorado honoris causa en la U.N.R., de poner un caballo más que tire del carro de la libertad.

Recuerdo haber estado en Roma la noche en que Romano Prodi se tomó el tren de Bologna a la capital italiana para festejar el triunfo de "L'ulivo" por primera vez y haberme emocionado de sentirme testigo de un hecho histórico. Esa Italia se desvaneció como arena entre las manos.

Si bien ya conocía la naturaleza de las leyes antiinmigratarios de la repugnante derecha en el gobierno en Italia, al ver hoy los titulares de los diarios no puedo dejar de preguntarme si el régimen fascista de Mussolini fue definitivamente derrotado, o bajo el falso nombre de la "libertad", reaparecen modernizados estas nuevas chaquetas fluo en lugar de las viejas camisas pardas.

Como dato a tener en cuenta: el primer detenido fue un senegalés, negro, que no hablaba italiano, en síntesis portador de todo. El mundo entero debería reaccionar contra esto, estamos nuevamente frente al huevo de la serpiente y no está bueno quedarse callado.

Jóvenes neofascistas que salen a cazar ilegales amparados por leyes de un gobierno inmundo. Ya no están de moda las camisas pardas, ahora usan chaquetas fluo, muy cool.

jueves, 23 de julio de 2009

El peronismo de acuerdo a su iconografía fotográfica

Hablando hace un rato con Alejandro el Mago, me dio la idea para este post. Alejandro sostiene -idea que comparto- que dentro de la liturgia peronista su representación fotográfica tiene una para cada grupo. En un apresurado relevamiento de la historia vamos a dividir al peronismo en tres sectores: derecha, centro e izquierda (siempre haciendo la salvedad si se puede hablar de una izquierda peronista, pero ese es otro tema). El fondo de la cuestión es que cada grupo tiene sus fotos para identificarse con El General y con Evita.
Vamos por los ejemplos:
Esta es la foto de Perón que elige la derecha, el militar, el tipo que representaba el orden, de casa al trabajo y del trabajo a la casa, en fin, la paz social.



Porque es General, o no?

La Evita que acompaña a este sector del peronismo es la Evita santa, la mujer que era sólo eso un buen cuadro, en el sentido plástico se entiende.

La Evita inmaterial

Después vendría el Perón político, el del centro, el de traje que acude a sus deberes cívicos.

El Perón ideal para el centro

Esta foto de Perón va acompañada de la Evita que acompaña al líder, la que era claramente producto de la inspiración del General, todo lo que es se lo debe a él.

La compañera Evita

Finalmente, el Perón de la izquierda estaba en camisa arremangada, se dirigía a su público en una arenga revolucionaria.

El líder revolucionario arengando a las masas

Este Perón viene acompañado de la Evita independiente, sin rodete, ella sola. La Eva Perón que también era Eva Duarte. Su pelo suelto al viento, sus ansias de mujer independiente.

La Evita más linda

Que cada uno arme el compossé que más le guste. Así fue y así sera.





martes, 21 de julio de 2009

Futuro gabinete

Anoche, en el festejo del día del amigo en la casa de Paula y Fabián, se me ocurrió armar el futuro gabinete. Los presentes, amigos de toda la vida, forman un arco variopinto del espectro ideológico argentino, pero son buenas personas y amigos míos. Lo raro, después de haber armado el gabinete fue que nos dimos cuenta que tan mal no lo haríamos, o no tan raro, báh.
Acá va el gabinete:

Ministro del Interior: Luis V.
Ministro de Salud: Fabián L.
Ministra de Justicia y Derechos Humanos: Fernanda Ll.
Ministro de Trabajo: Eduardo H.
Defensora del Pueblo Nacional: Claudia D.
Ministra de Acción Social: Ariana S.
Ministra de Educación: Paula M.
Procuradora General de la Nación: Sirley R.

Secretaria de Medios: Virginia G.
Secretaria de Salud Mental: Mercedes S.
Ministro de Relaciones Exteriores: Sebastián S.
Secretario General de la Presidencia: Alejandro H.
Embajadora en la O.N.U.: Vanessa L.

Nos quedan para negociar la Jefatura de Gabinete, el Ministerio de Economía, el Ministerio de Planificación Federal y la Secretaría de Cultura, estoy escuchando propuestas, las pueden hacer por este medio. Las dos mejores designaciones fueron, primero, la inesperada designación de Laura V. como presidenta de la Sociedad Rural Argentina, ya que vamos a tener que dialogar con el campo mejor tener a una amiga en la presidencia de la entidad destituyente, y la segunda fue cuando algún despistado me preguntó de qué me ponía yo. "Boludo, estoy armando la lista, de qué pensás que voy? De Presidente!".

jueves, 16 de julio de 2009

Para vos, abuela

Mi abuela materna nació en Brasil, más precisamente en una fazenda en medio del Matto Grosso. Sus padres, inmigrantes españoles, vinieron a América con esos contratos de trabajo en los cuales durante toda la vida tenías que trabajar para devolver la plata del viaje en barco. Así fue como mi abuela Bibi nació en tan extraño lugar.
Me contaba de chiquito que, para escaparse de ese lugar que era casi un régimen esclavista, tuvieron que contactarse con otros parientes en Argentina, lograr que les pagaran el pasaje hasta Buenos Aires y después fugarse una noche rompiendo el cerco, su padre y otros hombres armados tiroteándose con los guardias privados de la fazenda. Eso le dio Brasil a mi abuela, miseria, casi esclavitud y un escape épico. Sin embargo, y a pesar que vivió noventa y un años más en la Argentina, ella sostenía que su patria era Brasil. Jamás se nacionalizó y lo peor era que ante cada enfrentamiento deportivo entre algún representativo brasileño y otro argentino ella hinchaba siempre por los brasileños, se ponía contenta si ganaban sus "compatriotas" y encima te cargaba.

Un día, a mis siete años, el Estudiantes de Zubeldía jugó la final de la Libertadores con el Palmeiras, más que claro queda para quién hinchó mi abuela. Yo, que ya podía razonar y argumentar un poco le decía "abuela, qué te dio Brasil a vos? Nada, sin embargo la Argentina te dio todo", y la vieja obstinada y cabeza dura como era no se movía ni un poquito así de su orgullosa nacionalidad brasileña, sin tener en cuenta que el Dr. Amadeo Sabattini le salvó la mano de una gangrena a su marido, que Eva Perón le mandó la máquina de coser que pidió, nada importaba para ella. Y ahí fui mi primer festejo. El "pincha" ganó el tercer partido 2 a 0 y tuvo su primer copa.

Anoche, mientras veía el glorioso partido que hizo Estudiantes de La Plata en el Mineirao, cuando la "Gata" Fernández la mandó primero al arco del Cruzeiro para empatar el partido (no sé si los que vieron el partido se dan cuenta que el tiki-tiki sirve de poco: genialidad de Verón con pase al vacío de una pelota recuperada en mitad de cancha, habilitación a Cellay, centro preciso y adentro, hermoso, genial), y después cuando el pincha ya manejaba el partido y el parietal izquierdo de Boselli (¡cómo deben estar los que lo dejaron ir de Boca!) la martilló contra el piso para vencer definitivamente al arquero brasileño, no pude menos que gritar los goles hasta quedarme afónico y pensar en vos, abuela. Por eso, la cuarta copa del pincha te la dedico especialmente.

Por otro lado, a aquellos detractores y críticos de la "Brujita" Verón les pido que pasen por mi escritorio, así los voy atendiendo de a uno. Amor y paz.

Para vos, abuela. De tu nieto canalla que no le queda otra que gritar los goles del pincha

lunes, 13 de julio de 2009

Vaivenes del día

Regresar a la actividad después de un viaje nunca es tarea sencilla. Para peor, en el regreso del Buquebus desde Colonia no pude tener ninguna noticia de cómo le iba a Central en la promoción. Hoy a la tarde salgo de casa y me encuentro con Aldo Pedro Poy (el papá de ñulsolboi), lo veo haciendo cuentas en un cuaderno, le digo: "Aldo no hagás más cuentas que ya zafamos!", se ríe me dice que son cuentas del negocio, Aldo tiene un salón de fiestas a una cuadra de casa. Sigo caminando y pienso que no hay un solo Aldo Poy, sino que hay dos. Aquel de la mítica palomita y este, un señor que camina por la calle sin que casi nadie lo note. Uno que rozó la gloria y otro que hace cuentas de un salón de fiestas. No puede ser que sean la misma persona.

¿No pueden ser la misma persona, no?


Lo busco a Andrés y me dice: "Papi, se fue Russo". Increíble, otra vez. Cuando zafamos con Madelón el idiota-omnipotente-necio-ignorante del Vasco Usandizaga hizo lo mismo y así nos fue. Ahora vuelve a repetir la historia. Por lo menos me queda un consuelo: nunca lo voté. Ni en la primavera alfonsinista cuando fue de candidato a intendente, confieso hoy, después de 25 años que para intendente voté en blanco, y más aún cuando se presentó antes para presidente de Gimnasia y Esgrima de Rosario voté a la otra lista. Vasco, el que se tiene que ir sos vos, inútil.

El dedito te lo podés meter bien el culo, pedazo de marmota!

domingo, 5 de julio de 2009

Elogio de la derrota

Seguramente nos acordamos de los campeones, de los que ganan, aunque sea por poco. Pero a veces el que pierde tiene una grandeza íntima mayor, aunque no siempre.
Conmovió ver a Andy Roddick dejar todo en el All England hoy. No le alcanzó, pero dejó todo. No se guardó nada y a pesar de su justa tristeza, mientras se duchaba en el vestuario debió sentir una pequeña brisa de alivio de que no había nada que reprocharse. Se acordará toda la vida de este día sabiendo que no pudo hacerlo mejor pero que dejó todo, y eso lo alegrará. Ganar o perder son sólo resultados diferentes, cómo se gana o se pierde no.
A muchos que entienden poco de fútbol les gustaba Huracán. El "equipo del pueblo". Sin embargo Vélez demostró porqué es campeón. Fue el más regular, la valla menos vencida, perdió un solo partido y ganó el que tenía que ganar. Los errores del árbitro también juegan y hay que jugar también con esos errores. Es fácil criticar al árbitro y decir, como dice Cappa que les quitó el título. Mejor que decir eso tendría que preguntarle a sus jugadores si dejaron todo, si jugaron como hay que jugar una final. Creo que la respuesta que puede llegar a encontrar lo disgustaría bastante y por eso no la hizo.
A ver si entendemos de una vez que el fútbol (y mucho más el profesional) es un juego mucho más complejo que jugar a la pelota. Que se puede jugar bien al fútbol sin tener tanto la pelota, que los espacios se ocupan y se generan sin ella y que tenerla sirve cuando se va para adelante a buscar el arco contrario sin vacilaciones. Este Huracán, que por momentos en el campeonato tuvo ratos de buen fútbol, merecía otra justificación. Nada más lejos del elogio de la derrota es el echarle culpas a los demás. En cualquier terreno o deporte.
Saludos.

lunes, 29 de junio de 2009

El Tula

Durante años fui con mi viejo al sector K -precisamente- de plateas en la vieja cancha de Central, cuando todavía no la llamaban "El Gigante de Arroyito". El sector K estaba en una segunda bandeja que daba sobre calle Cordiviola, en el centro de esa bandeja, flanqueada por dos tramos de tribuna a la que se denominaba "oficial" y entraban los socios del club. Algo así como un upgrade de la popu. En la tribuna popular, atrás del arco que da al club Regatas se ubicaba la barra del bombo lideraba por El Tula. Se contaba de El Tula que era peronista, que una vez yendo a ver a Central a Buenos Aires colgado de un vagón se enganchó la pierna con un puente y por eso su renguera y muchas cosas más.
Un día, El Tula apareció en la tribuna oficial, al lado del sector K de plateas. La bandeja tenía una visera de cemento que amplificaba hasta niveles increíbles el retumbe del bombo de El Tula. En la popular de atrás del arco, otros sectores de la barra habían ocupado el lugar dejado vacante por El Tula. Apareció una gran bandera blanca que decía "Tula botón". Los muchachos de atrás del arco cantaban canciones del tipo

"Tula traidor, acordate de Vandór" (el acento es una licencia, obvio)
"Tula compadre..."
"Montoneros, montoneros, los soldados de Perón..."
"Tula, Tula botón, Tula, Tula, botón, sos hijo de López Rega la puta madre que te parió"

Y así. Cosas por el estilo.
Es decir que, la hinchada de Central se había convertido, al igual que el resto de la sociedad en algo atravesada por la interna del peronismo. Quedaba claro que en la popular estaban los muchachos de la Tendencia y se habían pasado a la oficial los sectores de El Tula. Esto podría quedar en un chiste, salvo por los desgraciados incidentes en un clásico Central-Ñuls, jugado en cancha de Central, en 1974 después de la muerte del General, un amistoso de una copa que organizó la C.G.T. de Rosario. Asistí también con mi viejo a ese partido, y lo que se expresó en cánticos se tradujo al lenguaje de las armas. El clásico no terminó y la lista de muertos y heridos nunca se dio a conocer. Así conocí a El Tula.
Después se fue de Rosario, se reconvirtió en peronista de cualquiera, estuvo con Herminio, con la Renovación Peronista, con el menemismo y así, El Tula siempre lograba la forma de alegrar la tradición peronista. Podríamos decir que El Tula es una especie de columna vertebral del peronismo que se va articulando de acuerdo a la época y que forma parte de una tradición, de una mística, quizá de una estética que da un sentido integrador a la vertiente Tula-peronismo.
Anoche, mientras desvelado hacía cálculos y proyecciones, veía en la televisión local las imágenes que se transmitían desde el Sindicato de Garajistas, lugar más que grato para mí, ya que en el verano de 1983 trabajé de profesor de natación en la colonia hotel que poseen en Capilla del Monte, veia, por ejemplo a Angelito Baltuzzi, gran fumador de puros caros que pudo empezar a comprar luego de su paso por varios puestos de la función público, a Danielito Germano, ex ministro de Economía de Reviglio, Víctor Félix y ex ministro de educación de Reutemann, toda gente que viene a renovar a esta provincia castigada, apareció, en la sede de Rosario del Sindicato de Garajistas como decía, con el fondo de la cumbia santafesina "El Lole senador", acompañado de sus trompetistas, el mítico Tula, con el bombo azul y blanco, la cara del general, el escudo del partido, sus hermosos rulos al viento, dándole fuerte al bombo, que ya no importaba nada, la mutación había empezado, ahora sólo es cuestión de esperar como la selección natural elimina a los más débiles, y los más aptos mutan para no morir bajo ese gran paraguas que es el peronismo y casi como José "Traviata" Rucci, El Tula ayer lo sostuvo a puro batir del parche de su bombo.

El fenónemo del gen mutante del peronismo: el eslabón perdido que da sentido a todo

miércoles, 27 de mayo de 2009

El viejo nuevo mundo

El sudaca y el africano


Así de contradictorio suena y es. En la formidable fiesta que dieron hoy los dos mejores equipos de fútbol del mundo en la final de la Champions League, un africano y un sudaca argentino le dieron una inmensa alegría a una de las ciudades más ricas del mundo: Barcelona.

En este nuevo mundo en el cual las fronteras se diluyen para algunos y, al mismo tiempo, se levantan como muros -en sentido literal- para otros, esta pequeña gesta deportiva que llevó al F.C. Barcelona a consagrarse como el mejor equipo del mundo debería dejarnos algún mensaje.

La presencia del presidente del gobierno español y del primer ministro italiano tendrían que reforzar esta idea. El problema de la inmigración no es nuevo, pero llevar adelante políticas aberrantes en este tema lo hacen más difícil de solucionar y crean situaciones que transgreden y violan los más elementales derechos humanos que los países ricos pretender cuidar muy bien de puertas adentro y no vacilan en no respetarlos puertas afuera o para los que son de afuera.

Seguramente futbolistas cotizados no tienen que soportar la persecución y el hostigamiento de cientos de miles de inmigrantes que van a los países ricos a hacer el trabajo que los ya empachados ciudadanos del primer mundo no quieren o no pueden hacer.

En este caso goles. Los goles de la victoria. Estaría bueno imaginarnos por un momento a Messi y Eto'o reclamando contra los ataques racistas. Sabemos que el camerunés alguna vez lo hizo cuando se referían a él como un mono, pero nunca está demás hacerlo por los otros, digo.

Estaría bueno no esperar a la próxima agresión racista, xenófoba y violenta en las calles de Barcelona para recordarles a ellos que la alegría de hoy se la dieron hermanos de aquellos que expulsan y agreden, de aquellos que mueren en el Mediterráneo o atrapados en las alambradas de Ceuta y Melilla. Un africano y un sudaca, para el festejo de los hijos de la ciudad condal. Dos inmigrantes, como millones de ellos hay por el mundo. Dos más, iguales que ellos.

jueves, 21 de mayo de 2009

Dale más piola que llega hasta el sol...

Tira, que tira y trepa, por la cometa se fue mi amor.
Paisito, lindo y querido.
Este blog no hace más pronósticos futbolísticos, sólo hace disfrutes del fútbol.
Ya está. Siempre nos gustó ser David en lugar de Goliaht. Qué lindo es ser David!
Te ganamos en tu cancha. Chau. A jugar la nada. Con toda tu plata. Nada.
Somos pobres pero dignos. Más fuerza, más coraje. No nos asusta el guante de Riquelme.
El pueblo humilde está en nosotros. Como dijo Mao: se lucha mucho mejor para obtener que para defender.
Defensor Sporting maoísta. Chau boquita, chau boquita, chau.
La niña del parque Rodó.


jueves, 7 de mayo de 2009

El viento otra vez




Celia, la mamá de mi sobrino preferido Bruno y de mi sobrina preferida Lucía, volvió al ruedo. Estrenó su nueva obra de títeres que fuimos a ver el domingo pasado en la vieja Sala de la Cooperación que hoy tiene otro nombre pero que no nos importa.

Conociendo su historia sabemos que Celia no eligió ser titiritera, en los años duros ella había querido estudiar Historia, pero no podía inscribirse en la Universidad por motivos que ustedes imaginarán. Celia se enteró por aquellos años que en Rosario, la Escuela Nacional de Teatro no pedía demasiados requisitos y no informaba los nombres a ninguna otra repartición que no fuera el Ministerio de Educación y se anotó para estudiar titiritera. Desde que la conocí siempre supe que era titiritera, y que con tan hermosa profesión se ganaba la vida. Después fui viendo sus obras, más sencillas, más complejas, para niños, para adultos, premiadas algunas otras no. Todas muy buenas.

Hacía algunos años que no estrenaba una obra y en esta vuelve a sorprendernos en el mítico espacio de la plaza que fue y ya no es y de aquella infancia que añoramos pero no está más.

El espacio central de la obra es una plaza, plaza que es un lugar de encuentro y juego de los niños y los personajes del barrio.

El recorrido de sus personajes, Juan, Anita, Toto y Don Giuseppe, nos muestra una inteligente añoranza de la niñez perdida. La mayor emoción que nos provocó fue la pérdida de esa plaza. Las plazas ya no son más para que los niños las disfruten libremente y que ese sea su lugar de encuentro y diversión. Juan y Anita, dos niños humildes que se ganan la vida vendiendo diarios el primero y flores la segunda, tienen sus casas, su familia y su punto de referencia. Era la época de niños pobres y humildes, que aportaban algo a sus casas pero que lejos estaban todavía de convertirse en la niñez marginal y explotada que vemos en los chicos de la calle hoy en día.

Hace una pequeña concesión a la actualidad, Juan se quiere comprar la camiseta de fútbol de su equipo cosa que antes no pasaba, eso se instaló hace unos años con el márketing de los clubes de fútbol y la ropa deportiva, pero es una concesión mínima. Seguramente Juan se comprará la camiseta trucha que venden en calle San Luis.

La obra trae una intensa nostalgia del tiempo que fue y le muestra a los niños el tiempo que tal vez debería haber seguido siendo. Durante cuarenta y cinco minutos, está empecinada mujer va a lograr un triunfo efímero, pequeño, módico, como sus títeres, llevar a los que vean la obra a un mundo de añoranzas y emociones sencillas, con la mejor calidad profesional y un gran respeto por su público. Como dije, empecinadamente, como una Quijote, alejará a los niños de los peloteros, la wii, la play 3 y la televisión idiota, y cada vez que levante el telón volverá a arremeter contra los molinos de viento, aunque sólo sea en esos tres cuartos de hora.

A la salida nos queda el sabor agridulce de la batalla perdida de antemano y a pesar de todo el esfuerzo que se ponga, pero también nos gana por un instante la alegría serena de haberla perdido dignadamente.

martes, 28 de abril de 2009

Sueño en NY

Turistas en NY


Como siempre, sin dar muchas explicaciones, pero contando mucho menos de lo que sabe o realmente es, Tommy nos trajo una sorpresa: se había comprado un departamento en New York. En su nueva carrera como inversor en bienes raíces y aprovechando la debacle del precio de las propiedades y algún dinero por cobrar trocado por el precio del inmueble, se había convertido en propietario en the Big Apple. "Che, no crean que es algo grosso, no es un penthouse en Park Avenue." Aclara inmediantamente el tipo que si algo milita es el bajo perfil. "Es un departamentito de un dormitorio, y no está en el Upper East Side, sino en el Bronx. Me voy a tomar algunas temporadas de descanso allá, tal vez me vaya por un mes o dos cada tanto y pensé que tener un modesto departamento me lo iba a permitir mejor. Están invitados cuando quieran". Y ahí empezamos a organizar el viaje.


Viajamos H., Alejandro el Mago y yo, Tommy nos esperaba en New York. Con nuestras valijas llegamos al departamento, Tommy nos recibió en la puerta del edificio. Subimos por una escalera cuatro pisos y, efectivamente, llegamos a un departamento muy chiquito y modesto de un dormitorio en el Bronx neoyorquino. El departamento era austero, un espacio no muy grande que oficiaba de living, comedor y cocina al mismo tiempo, un modesto baño sin bañera, y un dormitorio con un placard. La primera discusión que se generó fue por el lugar donde dormir. Nadie le cuestionaba a Tommy el derecho como propietario de usar su cama, pero después había tres opciones: un futón, un sofá no muy grande, una bolsa de dormir sobre una colchoneta en el piso. Los que más peleábamos éramos Alejandro el Mago y yo para ver quién se quedaba con el futón. H. se hacía el boludo, dando por descontado que ya le habíamos asignado a él la bolsa de dormir. Su cara era la típica que pone cuando te deja hacer o hablar y después hace lo que quiere, igual que esa noche en Salta donde no conseguíamos hotel y fuimos a parar al hotel más caro de Salta con el argumento "en los cinco estrellas siempre hay lugar, y si trabajé toda mi vida y no puedo pagarme un hotel para dormir una noche soy un boludo, y que les quede claro, si algo no soy es un boludo". H. nos miraba como diciendo eso, discutan lo que quieran, me voy a un hotel. Alejandro el Mago estaba enojado, metía sus manos en los bolsillos y fumaba sin parar un Camel trás otro. "Me voy a hacer una diligencia", dijo y salió.


H. y yo nos quedamos en el departamento, esperando que Tommy nos hiciera el citytour. Él había estado ausente de toda la discusión, se quedó leyendo en su cuarto. Al rato de no tener noticias de él, H. y yo vamos a la habitación y Tommy nos mira con su mejor cara de "qué quieren?". Le decimos si no vamos a dar una vuelta o si tiene organizado algo, y nos responde muy suelto de cuerpo que no está para guía turístico, que algún día, alguna vez, si pinta y a él le interesa, nos acompaña, pero nos aclara que, si algo le gusta hacer cuando está en New York, es ver tele en la cama. H. y yo nos vamos en un subte a Manhattan.


Se hace de noche tarde, y Alejandro el Mago que ya volvió de hacer su diligencia se hace amigo del portero del edificio y de su hijo. El portero es igual al Moncholo Viudo y el hijo es el mismo hijo del Moncholo, nada más que ahora tiene 25 años. El Moncholo fue el portero del edificio que vivió Alejandro en calle Juncal hasta hace unos años. Cuando llegamos H. y yo, El Mago ya está organizando un asado en la terraza del edificio con el portero y su hijo. El portero le dice que la crisis del 2001 lo trajo acá, que un amigo lo recomendó, y que consiguió una carnicería que vende carne argentina buenísima, también vende chorizos, morcillas y vino en cajita. El Mago pela cien dólares y se los da al hijo del portero, "Pibe, comprate para hacer un buen asado". El Moncholo (que se había afeitado los bigotes), empieza a acomodar maderitas en la terraza para encender el fuego.


"Ven, esto es lo que me gusta a mí, comerme un asado en New York", nos aclara El Mago. Al rato, el olor inconfundible del carbón encendiéndose y calentando la grasa de la parrilla atrae a Tommy de su dormitorio a la terraza. El hijo del Moncholo cae con unos cuántos kilos de costilla, morcilla, chorizos y veinte cajas de vino y muchos sifones. Tommy se pone como loco, lo increpa al Mago, que lo va a hacer quedar mal con sus vecinos, que él no quiere quilombos, que nos invitó para pasar unos días pero que no podemos usar la terraza para hacer asados, que sus vecinos lo van a odiar, que no lo van a saludar más y que eso a él le importa mucho, y cosas por el estilo. El Moncholo y su hijo ya pusieron la carne sobre la parrilla, el olor de la carne asada llena la terraza, ya abrieron un par de cajitas y trajeron unos vasos como los que te dan en Disney de un litro y los llenaron de hielo, vino y soda. El Mago se mete las manos en los bolsillos, prende su enésimo Camel, y haciendo su personaje del Perón doctrinario, mientras H. y yo ya nos habíamos reconciliado y no aguantábamos la risa que nos provocaba la escena, le dice: "Pero Barban, callate, no ves que estamos en el Bronx."

miércoles, 22 de abril de 2009

Tu nombre es Hiroshima

Anoche fuimos a ver, en el cierre de la semana del cine francés en Rosario, "Hiroshima, mon amour" la célebre película de Alain Resnais, guionada por Marguerite Duras y que fue y sigue siendo la obra más representativa de lo que fue la "nouvelle vague" del cine francés.
La película es cuestión acaba de cumplir 50 años y creo que la vi por primera vez hace 30 o más, un domingo por la tarde en la Biblioteca Argentina durante mi escuela secundaria, en plena dictadura militar.
Siempre que tengo que elegir las películas que más me marcaron pongo a "Hiroshima, mon amour" pero, a diferencia de otras, no la había vuelto a ver desde entonces. Recuerdo la impresión que me dejó en aquel momento, la película vista como un alegato pacifista, un mensaje por la paz y la no violencia, justamente en momentos de confrontación y violencia. También vi con ojos azorados pero sin comprender del todo aún una historia de amor que se me escapaba, que no pude llegar a entender. Pero tal fue la fuerza de las imágenes de Resnais -ese travelling continuo sobre la Hiroshima reconstruida-, esos diálogos cortantes y contundentes por la noche llena de neones de la nueva Hiroshima.
Anoche pude ver otra película. Mi vida atravesó a la obra de Resnais y pude nuevamente sorprenderme y, esta vez sí, llegar a entender lo que no había entendido aquella vez. El amor, el amor imposible, la muerte, el encuentro otra vez con el amor imposible o con aquel primer amor. El olvido del amor, el olvido de la tragedia, la memoria como un artilugio. La mirada más humana que dan Resnais y Duras a las relaciones que produjo la guerra, la tragedia de la guerra tomada en dos dimensiones, la de la masacre de Hiroshima, y la microhistoria de aquellos amantes condenados por la misma, la única diferencia entre ambas tragedias esta en la cantidad de víctimas.
Pero lo mas revelador del film es que nos deja con la sensación de que esa historia, por más extraña o ajena que nos pudiera parecer, es algo que nos puede ocurrir a cualquiera.
"Hi-ro-shi-ma, Hiroshima es tu nombre"
"Sí, mi nombre es Hiroshima. El tuyo es Nevers. Nevers en Francia"
Fin.

domingo, 19 de abril de 2009

Superclásico

Después del gol de Palermo hoy gana Boca 3 a 0

viernes, 3 de abril de 2009

La vuelta

Nos conocimos en el año '81, nos unió la miltancia política y después fuimos aprendiendo a ser amigos íntimos, amigos del alma. Lo que nos convocó hace veintiocho años fue la idea de construir una sociedad democrática, la figura de decidimos seguir fue la de Alfonsín. Fuimos militantes de esa idea y dadas las mismas circunstancias volveríamos a hacer lo mismo.

Casi tres décadas después este viejo hombre nos vuelve a convocar, todavía no sé muy bien para qué. Primero para hacer nuestro duelo, el duelo de una generación, de una militancia, lo que no me queda claro es que nos quiere decir esta convocatoria para el futuro, para nuestro futuro.


Nosotros, los de aquellos tiempos, ya no somos los mismos. Mucha agua pasó bajo el puente. Pero, otra vez, la figura de Alfonsín nos había vuelto a juntar.


Tommy tenía ensayado -él siempre ensayando cosas- para una supuesta entrevista que nos hicieran, nos iba a presentar como: "Un socialista reciente, un kirchnerista, un radical culposo y un intelectual anárquico". Dentro de la tristeza nos causó mucha risa. Así somos los amigos.

De izquierda a derecha: Alejandro El Mago (socialista), Tommy Barban (kirchnerista), H. (radical culposo), El Mellizo (intelectual anárquico), bajo una bandera de la Franja que pedimos prestada al ocasional fotógrafo

El whisky que nos tomamos esa noche en la casa de Alejandro el Mago

martes, 31 de marzo de 2009

Pongámonos de pie


Julio me dijo que Alfonsín iba a ser como Adolfo Suárez. Eran las épocas en que no entendíamos bien algunas cosas de su gobierno. Afirmaba Julio que, luego de liderar la transición democrática española, su partido iba a desaparecer y que ese era el costo político de la transición lo mismo que a Suárez en España.

Me acuerdo cuando te escuché por primera vez en 1981 y cuando me decidí a trabajar para que fueras presidente: la nota en Clarín contra la Guerra de Malvinas. Ningún político tuvo tu coraje, todos fueron obsecuentes con la dictadura y vos fuiste el único que era un disparate, fuiste la única voz de sensatez en esos momentos de locura.

Como escribí alguna vez, aquel que no vivió esos días en la Argentina que fueron desde el 30 de octubre hasta el 10 de diciembre de 1983 no puede recordar aquel hermoso estado de felicidad colectiva que vivimos como pueblo.

Todavía me duelen las leyes de punto final y obediencia debida, el pacto de Olivos, pero hoy tengo una mirada más benevolente, tal vez ya habías decidido ubicarte en tu puesto de arquitecto proyectista y lo único que te importó fue cuidar tu obra: la democracia. Democracia que de una u otra forma podemos seguir manteniendo, medio renga, medio enclenque y débil todavía.

Tu tozudez de gallego hizo que me enojara más de una vez, pero nunca te perdí el respeto. Tu honestidad de vida debería ser un ejemplo para todos nosotros. Ojalá mis hijos algún día piensen lo mismo de mí. Recuerdo discurso final en la ciudad de Rosario, cuando extrañamente no recitaste el rezo laico como denominabas al Preámbulo de la Constitución Nacional, sino que contaste una historia de un hombre que estaba en la antigua Grecia al costado del camino picando piedras y que un viajero se detenía y comentaba "Pobre hombre, que horrible trabajo" y que el hombre se ponía de pie y orgullosamente respondía "No soy un pobre hombre ni este trabajo es horrible, soy un ciudadano ateniense construyendo la Acrópolis".

Señores, pongámonos de pie, acaba de morir un hombre íntegro, un demócrata. Una parte importante de mi vida se va con él.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Santa Cruz

Los nombres y los contrasentidos. Hace unos días, paseando por Buenos Aires con Alejandro el Mago, nos dijo a Virginia y a mí, después de comer rico y modesto en el restaurant "Caracol", "Ché, tengo ganas de conocer una iglesia que queda por mi barrio."


Conocedor de mi atracción por las iglesias en cualquier lugar que vaya y de la religión que sean le digo que sí, que vamos, por dónde queda.


"Es cerca de mi casa, sabés que iglesia es?"


"No."


"La iglesia de la Santa Cruz, te acordás?"


Como no acordarme. Tantas veces leí, escuché, recordé, que fue en esa iglesia en donde se empezaron a reunir la primeras madres que buscaban a sus hijos que no aparecían en ningún lado. Dos monjas francesas -Alice Domont y Leonie Duquet- les dieron en ese lugar espacio, contención, comprensión. Allí fue donde se infiltró "el ángel rubio" y como Judas identificó con un beso a las personas que serían secuestradas y asesinadas en la ESMA por la Marina. La patota bajo el eufemismo de "grupo de tareas" esperaba en la calle Estados Unidos.


Si bien sabía toda la historia nunca había estado allí, ni siquiera sabía donde quedaba. El sábado lluvioso le daba a la iglesia un aspecto más subyugante aún. Fue llegar y mirar, recorrer, tomar nota con los ojos. Dar cuerpo y entidad a lo que conocía por libros o relatos de otros. Caminar por esa calle y pensar, imaginarme como fueron los secuestros, las reuniones, la entrega del espía. Mirar los muros, enterarme como la mayoría de las víctimas que fueron identificadas descansan en el jardín de la iglesia que al lado tiene un instituto educativo muy importante. Allí fue secuestrada Azucena Villaflor, la primera madre, la fundadora.


Entrar al templo, fijarse en la rareza que dentro de una iglesia católica hubiera otras madres y un mapa de la Ciudad de Buenos Aires con los centros clandestinos de detención marcados en el altar.


A veces me gusta pensar en las microhistorias, en esas pequeñas cosas que se fueron dando como en una película coral. En simultáneo y sin que los otros supieran, y en el final las historias se cruzan. La película bien podría ser ésta.


En el año 1977 mientras estos hechos sucedían en la iglesia de la Santa Cruz, en otra Santa Cruz -la provincia- una pareja iniciaba un largo camino que los convertiría en matrimonio presidencial. Una carrera que buscaba más dinero y poder que otra cosa. Las paradojas de las microhistorias, mientras un grupo de personas arriesgó y perdió su vida buscando a sus hijos, familiares o amigos en reuniones en una iglesia porteña, un matrimonio se sentaba a la mesa a cenar y a discutir como ganar más dinero, algo absolutamente válido, pero muy lejos del compromiso que hoy pretender hacer valer.


Después vendrían la reinvención de las historias, el creerse algo que no fue, la lenta pero progresiva aproximación a la mitomanía. El tono de ella convertido en el de una maestra ciruela que lo poco que demuestra saber lo sabe mal y poco y encima me quiera dar lecciones. Asco me da esta gente. Y ahora viene el cruce final, en donde la memoria se muestra ensuciada y desvirtuada.


A los que hicieron de esa micro historia la historia de verdad, una humilde placa bajo un humilde foco los recuerda casi anónimamente, mientras que aquel matrimonio prolongó la sobremesa de la cena santacruceña hasta convertirla en una desmesurada gran comilona y llegaron con esa gran comilona a dirigir los destinos del país. Así de triste y penoso. Esta película no tiene final feliz, sólo el contrasentido de un mismo nombre para identificar dos orígenes absolutamente distintos: Santa Cruz.


La modesta placa en la iglesia de la Santa Cruz

sábado, 14 de marzo de 2009

Basta de mujeres violetas

¡Basta de mujeres violeta!



Juro que este blog no volverá a hablar de ningún pronóstico futbolístico, ni siquiera de un deseo. Tampoco me voy a detener en la polémica Maradona vs. Riquelme (¿hizo falta que Diego dijera lo que todos sabíamos?), no, no, no.

El tema que me tiene obsesionado son las mujeres violetas, mejor dicho las mujeres que se visten de violeta, uva, lila, o el color parecido que quieran llamarlas. El martes pasado, en una reunión de la facultad, había dos mujeres violetas. La primera tenía: remera violeta, pollera blanco con estampas violetas, sandalias violetas y un accesorio tipo pulsera violeta, con cartera violeta incluida. La otra, llevaba: uñas de manos y pies color violeta, pintura labial color violeta, sombra color violeta, remera color violeta, pantalón violeta más clarito, múltiples accesorios violetas.

Muchachas argentinas, un llamado a la solidaridad, puede ser que el violeta esté de moda, pero no cansen y aburran a los demás con querer ser tan a la moda que dan un poquito de asco.

¿Qué pasa? ¿El rojo dejó de existir? ¿El verde se perdió? ¿El negro salió de temporada?.

Basta de mujeres violetas, por favor!

jueves, 26 de febrero de 2009

Las cosas por su nombre

Este fin de semana en Rosario, dos jóvenes mujeres murieron por ser pobres. Esta nota salió publicada en Rosario/12, en la edición de ayer, miércoles 25 de febrero de 2009.

Las cosas por su nombre

Por Gustavo Mainardi, sociólogo, docente de la U.N.R.


La noticia, aunque repetida, no deja de generar una enorme tristeza. Este fin de semana dos mujeres jóvenes y pobres murieron por causa de abortos practicados en condiciones clandestinas e insalubres, las dos eran de condición muy humilde y llegaron a la guardia del Hospital Provincial de Rosario en situaciones extremas. Muertes inútiles, evitables, dolorosas. La pregunta que surge obligada es saber quién cuidó de la vida de esas mujeres, el Estado que debería haberlo hecho fue el que las mató, las organizaciones que hipócritamente defienden la vida no se preocupan en defender las de ellas.Porque aquellos que se oponen a la legalización del aborto y su gratuidad no se oponen en sí a la práctica, ya que la misma se sigue llevando adelante casi como una rutina más, sólo que las mujeres más pobres, más débiles, más indefensas son las que no pueden abortar en condiciones seguras, mientras que aquellas que tienen medios económicos, educación y lo que llamaba el sociólogo francés Pierre Bourdieu capital social lo pueden realizar en razonables condiciones de seguridad y asepsia. En este caso el dinero no siempre es el límite más grave, la educación y el capital social permiten poder conseguir el dinero que puede ser dado por un familiar o amigo, hasta un banco o una mutual pueden asistir financieramente a la mujer que decide practicarse un aborto seguro y sabe a dónde recurrir y qué condiciones mínimas debe exigir. Aquellas mujeres que no tienen nada son las que recurren en su desesperación a prácticas en donde arriesgan su vida como la única solución que tienen a mano, y es porque le han hecho sentir que sus vidas no valen nada.

En la relación de los ciudadanos con el Estado la ley es la que debe encargarse de regular las mismas. En este sentido, en países donde la injusticia y la gran desigualdad social condicionan esta relación, existen tres tipos de ciudadanos, los más poderosos se encuentran por encima de la ley, cumpliéndola de acuerdo a sus deseos y no a lo que la ley manda, la gran mayoría se encuentra dentro de la ley y, finalmente, existen aquellas personas que están sometidas por la ley y el Estado los persigue y los condena más allá de si la cumplen o no. Este último grupo en cualquier sociedad son los más débiles, los más pobres, los que portan cara, entorno y pobreza. En el caso del aborto, quedan sólo dos de las tres categorías de ciudadanos, aquellos que pueden estar por encima de la ley y realizarse un aborto sin medir las consecuencias penales y físicas, que cuentan con la educación y la forma de acceder a una práctica que aunque clandestina es segura. El costo de una intervención clandestina segura en la ciudad de Rosario se sabe que ronda los tres mil pesos, una cifra alta pero no imposible, casi menos que un implante dental, pero inalcanzable para aquellos que no tienen nada. En este caso ese grupo de mujeres se encuentran sometidas por la ley, la misma no les permite recurrir a un lugar seguro y gratuito para poder abortar, las envía a lugares clandestinos inseguros, y por si esto fuera poco si llegan a un hospital a pedir ayuda por las complicaciones que pudieran surgir deben ser denunciadas por los efectores públicos que las atienden, esto hace que cuando deciden recurrir a consultar al médico lo hagan, casi siempre, demasiado tarde.

Esta clara discriminación a la pobreza, este ensañamiento con los más débiles, es la verdadera causa de la muerte de estas dos mujeres. Encima el Estado sale a perseguir a la mujer que practicó el aborto y los vecinos salen a reclamar justicia por la vida perdida increpando a la misma mujer, que sólo es un engranaje más en la larga cadena de victimarios que comienza mucho más arriba y con mayores responsabilidades.

Una de ellas deja tres hijos, la otra uno. Cuando estos hijos pregunten cómo y por qué murieron sus madres, deberíamos poder responderles con la verdad: por ser pobres, y porque los pobres, en un Estado que los persigue y los margina, no son ciudadanos, sino meros números de una estadística que engrosa la lista de mujeres jóvenes que mueren increíblemente de esta forma en el siglo XXI, y que cada una de ellas nos avergüenza como sociedad.

jueves, 19 de febrero de 2009

Los días de febrero

El calor impiadoso del Sur se contrapone con el frío del Norte y su crisis. La sensación es que cuando empiece a irse el calor y llegar el frío por acá estaremos más o menos como ellos. Leemos números, cifras, estadísticas que meten miedo. ¿Esa es la idea?
En los 90's no había espacio para nada que no fuera cantar loas al mercado y al sistema. Integrarse a cualquier precio, en la Argentina tuvimos excelentes alumnos. Parecía, de una vez y para siempre, que la modernidad periférica nos había alcanzado.
No viví la otra crisis, sólo en libros. El "crack" del 29, la recesión mundial, el desempleo, el pacto Roca-Runciman (¿entrega o la única forma de sobrevivir?). En esos tiempos en el mundo había una esperanza, esperanza que se encargaron muy bien de destrozar los propios líderes de la misma, en sociedades que lucharon por ser más democráticas y abiertas terminó sucediendo todo lo contrario. Muy bien lo cuenta François Furet en "El pasado de una ilusión". Eso hubo: ilusión. Ilusión y coraje y valor y ideas y pasión. ¿Harán falta de nuevo? Esos luchadores, esos militantes, podrán combatir tranquilos confiando en que esta vez sus líderes no los traicionarán? Que no habrá más Stalin, ni Mao, ni Castro, ni Firmenich, ni la pantomima caricaturesca de un Chávez? Que la lucha y el convencimiento serán correspondidos? Qué será respetada la entrega y que -por qué no, díganme por qué no?- la posibilidad de construir un socialismo humanista sigue intacta y que estaría bueno que en esta crisis global pudiéramos reflotar ideales del viejo internacionalismo, de la solidaridad, de aquellos que supieron alistarse sin reparos para defender la República porque entendían que era la defensa del género humano, y que el destino de la propia humanidad era lo que se jugaba en la Madrid sitiada por los franquistas.
Tierra y libertad es el título de una hermosísima película de Ken Loach, pero si vamos más allá de un buen título y vemos en esas dos palabras articuladas por la conjunción "y" la aspiración de cualquier ser humano: tener su tierra y ser libres, dos cosas que permiten vivir con dignidad y hacen que esquivemos los amagues del sistema. Como cantábamos en los 80's: "...no hubo errores, no hubo excesos...", o acaso que creen ustedes que es el capitalismo? Max Weber ya habló en 1905 del "estuche vacío" y eso es lo que viene pasando con las cíclicas crisis que no son otra cosa que la avaricia y la codicia llevadas al extremo porque esa y no otra es su razón intrínseca de ser. El viejo Carlos no se equivocó tanto, tal vez su lectura del futuro, la proyección histórica, pero en términos económicos hay muy poco que cuestionar. Nadie describió mejor al capitalismo, nadie descifró su lógica profunda y secreta como él lo hizo.
El tema es que vemos que no hay opciones, no se me ocurre el integrismo islámico como una de ellas, pero a mucha gente se le está ocurriendo que sí, ojo.
Estamos en un buen momento para reflotar la ilusión, este quiebre visible del capitalismo que hace que todo se pueda cuestionar tal vez abra puertas que habían sido tabicadas. No todo es fatalismo, no todos son huracanes devastadores, la ilusión y la esperanza pueden volver a inventarse, a darles nuevos sentidos de basamento, más allá del escepticismo estúpido y de la verborragia hueca de líderes de hojalata. La verdad está en nosotros, de la misma forma que estuvo en ellos. Tiempos de crisis, tiempos de nuevas esperanzas.
Y a lo mejor Central gane el sábado en Santa Fe, quién les dice?



¿Qué podremos descifrar como la chica que lee las cartas de esta historia? ¿Habremos aprendido algo?

jueves, 29 de enero de 2009

El señor Angemi

Debe tener sesenta y pico de años. Es bajito, una calva incipiente, el pelo totalmente blanco. Se presenta muy formal, siempre bien vestido pero de una combinación que de tan a la moda para un hombre de sesenta y pico lo hace quedar como demodé. Nunca va a una cita de negocios sin haberse bañado, afeitado y perfumado. Usa alguna loción francesa bastante fuerte que me resulta bastante molesta, convengamos que a mí los hombres tan perfumados no me gustan.
Supo ser industrial quebrado en la década del '90 y ahora es viajante de comercio. Hace interminables giras a bordo de su Fiat Siena gasolero, giras de cuarenta y cinco o sesenta días, después está una o dos semanas como máximo en su departamento de Buenos Aires y vuelve a salir. Sus destinos son de una diversidad y pretensión enormes, por eso será que me interesa lo que hace. Tiene el país divido en cuatro zonas: Noroeste, Noreste, Cuyo, el Sur. Acá viene bien una aclaración, por Noroeste debe entenderse que incluye Bolivia, con el Noreste a Paraguay y con Cuyo a Chile. Podría decir que el señor Angemi es un hombre del Virreinato del Río de la Plata, un vecino viajero de la ciudad fuerte de Santa María de los Buenos Aires. Lo más abarcativo de todo es lo que denomina Sur, que va desde Avellaneda a Usuhaia pasando por Esquel, Comodoro Rivadavia y Carmen de Patagones.
Suele parar en hoteles modestos pero limpios, cómodos y si tienen comedor mejor. Tiene una gran memoria, recuerda nombres de recepcionistas, vendedores, jefes de compras. Su trato es amable y distinguido, se define como un porteño de Barrio Norte, barrio del que se tuvo ir y que está luchando palmo a palmo por volver, ahora está en Almagro, un poco lejos, sí, pero viene de mucho más lejos.
Nada hace pensar que este hombre haya sido uno de los fundadores de la mítica movida de la Villa Gessell de los años 60's. Nunca fue hippie, pero él junto a dos amigos, puso el primer boliche bailable de la Gessell de aquella época, en la que recuerda -según sus palabras- que "el reviente que había era excepcional", que "todas las noches les dejaban sus sobres con merca" y que "la época del amor libre lo tuvo como protagonista" entre aquellos jóvenes que se escapaban de Buenos Aires dejando atrás las razzias policiales del onganiato. Tuvo ese boliche cinco años y después lo vendió, lo había puesto con dos de sus mejores amigos, uno de ellos es el mítico y legendario Víctor Maytland, el principal productor y director de cine porno en la Argentina. Siempre lleva en su valija un DVD con el mayor éxito de Maytland: "Las tortugas pinjas", que después tuvo su saga con "Los pinjapiedras". Es amigo de la pareja protagonista de la película, cuenta que se conocieron "trabajando", que hoy viven en Martínez y tienen tres hijos y que "ella es una madre excepcional", le gusta mostrarse fotografiado junto a ellos en su celular. Siempre que tiene tiempo, entre sus múltiples giras, se hace un lugar para visitar a su amigo y participar de algún rodaje.
Nadie diría al verlo caminar con su valija que, detrás de este hombre, hay una historia que tal vez no sea demasiado importante, pero sí que está lejos del promedio de los hombres con valija.
El señor Angemi y sus misterios. El señor Angemi.

viernes, 23 de enero de 2009

Pequeños y miserables traidores

En nuestra época de militancia universitaria unos personajes recurrentes, de cualquier partido o ideología -en esto no había distinciones-, eran los "federalistas". Estos personajes no estaban ni ahí influídos por Hamilton, Jay o Madison, sino más bien con lo peor de pequeños caudillejos de cuarto orden. El mote de "federalistas" que hoy les impongo surge porque en cada convención, congreso, seminario, o lo que catzo fuera, estos militantes "federalistas" venían esgrimiendo verdades en sus puños contra el "centralismo" porteño, pedían que se escucharan a "las bases del interior relegado", y en verdad lo que siempre buscaron con ese tipo de argumentos fue buscar mejores lugares en el reparto de la torta (hecho este de por sí legítimo) pero encubierto bajo este reclamo de llevar adelante las reivindicaciones del interior postergado.
Nosotros, como éramos de Rosario, ciudad que para los porteños era del interior y que para los "federalistas" era porteña -al igual que La Plata, Santa Fe. Córdoba, Mar del Plata- quedábamos en el medio del sandwich.
Más de veinte años después me enteró que, uno de los "federalistas" más notorios, llamó a un amigo para pedirle asesoramiento para el establecimiento de una franquicia de multinacional gastronómica que funcionará en Puerto Madero donde el mismo "federalista" ya tiene un importante emprendimiento gastronómico. No me sorpende para nada, ya que así fue y así es. Estos tipos del "interior relegado" lo único que aspiraron y aspiran -más allá de alguna línea de vez en cuando- es ser parte del "centralismo" porteño, mostrando su verdadera cara y riéndose de los cientos de boludos que creyeron en sus palabras. Ejemplos en la historia reciente está lleno, además de este personaje de segunda, también los hubo riojanos, los hay santacruceños, y así seguirá. Como diría don Manuel: "Ay, patria mía!"

lunes, 19 de enero de 2009

Las cosas de mi viejo

En la casa familiar de calle Iriondo teníamos un living-comedor. Espacio que, funcionalmente, ha sido eliminado de las viviendas de clase media. El juego de living era de cuero color naranja, había una mesa trampa rectangular con seis sillas oscuras tapizadas de cuero blanco, un modular con su biblioteca, equipo de música y bar, una especie de atril en donde descansaba el teléfono negro, y una imitación de hogar con un leñogas. Más tarde mi madre agregaría en un rincón una mesa con ruedas en donde puso un juego de té y algunas otras boludeces. En la zona del comedor había una alfombra peluda de lana, en colores naranja, violeta y azul. Esos mueble formaron parte del plan de modernización de la casa del año 1977, que incluyó un baño todo rosa, grifería de ónix y algunas puertas corredizas. Los muebles mi viejo se los había comprado a un paisano de nombre Sam, seguramente se llamaba Samuel, con un catálogo y los hizo traer de una mueblería porteña.
En ese living-comedor, todos los lunes mi viejo se juntaba a jugar al póker con sus amigos. Félix, Tito, Juan, Alfredo. Durante años fue un ritual, mi viejo llegaba de trabajar, cenaba con nosotros, y después se iba hacia el living-comedor, sacaba el centro de mesa y un camino que ponía mi madre, ponía el paño verde, los ceniceros, abría el bar, y preparaba las cartas y las fichas. Las partidas duraban hasta las dos o tres de la mañana o quizás más. A veces me dejaban sentar a ver un rato.
La mañana del martes mi madre abría las ventanas del living-comedor para sacar el fuerte olor a tabaco que había quedado impregnado en las paredes, la alfombra, los sillones.
En ese mismo living-comedor mi viejo recibía por las tardes, tres veces por semana, a don Federico. Era un señor de edad indefinida de profesión kinesiólogo, con una calva total que relucía siempre como si estuviera recién lustrada. Mi viejo volvía a sacar todo lo que estaba arriba de la mesa pero en lugar del paño verde ponía una frazada, se desnudaba por completo y se sometía a una sesión completa de masajes durante una hora, finalizada la sesión se ponía una bata, despedía don Federico y se pegaba una ducha.
Las cosas que pasaban en ese living-comedor eran para mí algo absolutamente normal, además, ahí estaba mi sillón de lectura, mi juego de ajedrez y la puerta del living-comedor que daba a la calle y que sólo se abría dos veces: para recibir a sus amigos del póker y a don Federico, la gente de la casa y las visitas entraban por el garaje, que luego en la remodelación de los años 80's se convertiría en una especie de patio de invierno, pero esa ya es otra historia.