miércoles, 22 de abril de 2009

Tu nombre es Hiroshima

Anoche fuimos a ver, en el cierre de la semana del cine francés en Rosario, "Hiroshima, mon amour" la célebre película de Alain Resnais, guionada por Marguerite Duras y que fue y sigue siendo la obra más representativa de lo que fue la "nouvelle vague" del cine francés.
La película es cuestión acaba de cumplir 50 años y creo que la vi por primera vez hace 30 o más, un domingo por la tarde en la Biblioteca Argentina durante mi escuela secundaria, en plena dictadura militar.
Siempre que tengo que elegir las películas que más me marcaron pongo a "Hiroshima, mon amour" pero, a diferencia de otras, no la había vuelto a ver desde entonces. Recuerdo la impresión que me dejó en aquel momento, la película vista como un alegato pacifista, un mensaje por la paz y la no violencia, justamente en momentos de confrontación y violencia. También vi con ojos azorados pero sin comprender del todo aún una historia de amor que se me escapaba, que no pude llegar a entender. Pero tal fue la fuerza de las imágenes de Resnais -ese travelling continuo sobre la Hiroshima reconstruida-, esos diálogos cortantes y contundentes por la noche llena de neones de la nueva Hiroshima.
Anoche pude ver otra película. Mi vida atravesó a la obra de Resnais y pude nuevamente sorprenderme y, esta vez sí, llegar a entender lo que no había entendido aquella vez. El amor, el amor imposible, la muerte, el encuentro otra vez con el amor imposible o con aquel primer amor. El olvido del amor, el olvido de la tragedia, la memoria como un artilugio. La mirada más humana que dan Resnais y Duras a las relaciones que produjo la guerra, la tragedia de la guerra tomada en dos dimensiones, la de la masacre de Hiroshima, y la microhistoria de aquellos amantes condenados por la misma, la única diferencia entre ambas tragedias esta en la cantidad de víctimas.
Pero lo mas revelador del film es que nos deja con la sensación de que esa historia, por más extraña o ajena que nos pudiera parecer, es algo que nos puede ocurrir a cualquiera.
"Hi-ro-shi-ma, Hiroshima es tu nombre"
"Sí, mi nombre es Hiroshima. El tuyo es Nevers. Nevers en Francia"
Fin.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Cómo iba yo a imaginarme que esta ciudad estuviera hecha a la medida del amor?¿Cómo iba a imaginarme que estuvieras hecho a la medida de mi cuerpo mismo? Me gustas. Qué acontecimiento...
Hiroshima mon amour

gabrielaa. dijo...

Tu n'as rien vu à Hiroshima. Rien.

girlontape dijo...

"Mi vida atravesó a la obra de Resnais y pude nuevamente sorprenderme"
hermoso

Mary Poppins dijo...

Hace poco lei el guion que la misma Duras escribio para Resnais.

Hiroshima y Nevers ...


Buscare el libro Melli, porque en una de las primeras escenas cuando le confiesa que esta casada dice unas verdades muy intensas con esa exquisita belleza de mujer

El Mellizo dijo...

muchas gracias por los comentarios.
anónimo: lo mismo digo.
gabrielaa: nos llevás de ventaja tu excelente francés, a mi me alcanza para leerlo y entenderlo, no sé si para escribirlo.
stef: siempre con una buena mirada
mary: sí, me acuerdo de esa parte. dice que está casada y quiere a su marida, como tantas.