jueves, 23 de julio de 2009

El peronismo de acuerdo a su iconografía fotográfica

Hablando hace un rato con Alejandro el Mago, me dio la idea para este post. Alejandro sostiene -idea que comparto- que dentro de la liturgia peronista su representación fotográfica tiene una para cada grupo. En un apresurado relevamiento de la historia vamos a dividir al peronismo en tres sectores: derecha, centro e izquierda (siempre haciendo la salvedad si se puede hablar de una izquierda peronista, pero ese es otro tema). El fondo de la cuestión es que cada grupo tiene sus fotos para identificarse con El General y con Evita.
Vamos por los ejemplos:
Esta es la foto de Perón que elige la derecha, el militar, el tipo que representaba el orden, de casa al trabajo y del trabajo a la casa, en fin, la paz social.



Porque es General, o no?

La Evita que acompaña a este sector del peronismo es la Evita santa, la mujer que era sólo eso un buen cuadro, en el sentido plástico se entiende.

La Evita inmaterial

Después vendría el Perón político, el del centro, el de traje que acude a sus deberes cívicos.

El Perón ideal para el centro

Esta foto de Perón va acompañada de la Evita que acompaña al líder, la que era claramente producto de la inspiración del General, todo lo que es se lo debe a él.

La compañera Evita

Finalmente, el Perón de la izquierda estaba en camisa arremangada, se dirigía a su público en una arenga revolucionaria.

El líder revolucionario arengando a las masas

Este Perón viene acompañado de la Evita independiente, sin rodete, ella sola. La Eva Perón que también era Eva Duarte. Su pelo suelto al viento, sus ansias de mujer independiente.

La Evita más linda

Que cada uno arme el compossé que más le guste. Así fue y así sera.





martes, 21 de julio de 2009

Futuro gabinete

Anoche, en el festejo del día del amigo en la casa de Paula y Fabián, se me ocurrió armar el futuro gabinete. Los presentes, amigos de toda la vida, forman un arco variopinto del espectro ideológico argentino, pero son buenas personas y amigos míos. Lo raro, después de haber armado el gabinete fue que nos dimos cuenta que tan mal no lo haríamos, o no tan raro, báh.
Acá va el gabinete:

Ministro del Interior: Luis V.
Ministro de Salud: Fabián L.
Ministra de Justicia y Derechos Humanos: Fernanda Ll.
Ministro de Trabajo: Eduardo H.
Defensora del Pueblo Nacional: Claudia D.
Ministra de Acción Social: Ariana S.
Ministra de Educación: Paula M.
Procuradora General de la Nación: Sirley R.

Secretaria de Medios: Virginia G.
Secretaria de Salud Mental: Mercedes S.
Ministro de Relaciones Exteriores: Sebastián S.
Secretario General de la Presidencia: Alejandro H.
Embajadora en la O.N.U.: Vanessa L.

Nos quedan para negociar la Jefatura de Gabinete, el Ministerio de Economía, el Ministerio de Planificación Federal y la Secretaría de Cultura, estoy escuchando propuestas, las pueden hacer por este medio. Las dos mejores designaciones fueron, primero, la inesperada designación de Laura V. como presidenta de la Sociedad Rural Argentina, ya que vamos a tener que dialogar con el campo mejor tener a una amiga en la presidencia de la entidad destituyente, y la segunda fue cuando algún despistado me preguntó de qué me ponía yo. "Boludo, estoy armando la lista, de qué pensás que voy? De Presidente!".

jueves, 16 de julio de 2009

Para vos, abuela

Mi abuela materna nació en Brasil, más precisamente en una fazenda en medio del Matto Grosso. Sus padres, inmigrantes españoles, vinieron a América con esos contratos de trabajo en los cuales durante toda la vida tenías que trabajar para devolver la plata del viaje en barco. Así fue como mi abuela Bibi nació en tan extraño lugar.
Me contaba de chiquito que, para escaparse de ese lugar que era casi un régimen esclavista, tuvieron que contactarse con otros parientes en Argentina, lograr que les pagaran el pasaje hasta Buenos Aires y después fugarse una noche rompiendo el cerco, su padre y otros hombres armados tiroteándose con los guardias privados de la fazenda. Eso le dio Brasil a mi abuela, miseria, casi esclavitud y un escape épico. Sin embargo, y a pesar que vivió noventa y un años más en la Argentina, ella sostenía que su patria era Brasil. Jamás se nacionalizó y lo peor era que ante cada enfrentamiento deportivo entre algún representativo brasileño y otro argentino ella hinchaba siempre por los brasileños, se ponía contenta si ganaban sus "compatriotas" y encima te cargaba.

Un día, a mis siete años, el Estudiantes de Zubeldía jugó la final de la Libertadores con el Palmeiras, más que claro queda para quién hinchó mi abuela. Yo, que ya podía razonar y argumentar un poco le decía "abuela, qué te dio Brasil a vos? Nada, sin embargo la Argentina te dio todo", y la vieja obstinada y cabeza dura como era no se movía ni un poquito así de su orgullosa nacionalidad brasileña, sin tener en cuenta que el Dr. Amadeo Sabattini le salvó la mano de una gangrena a su marido, que Eva Perón le mandó la máquina de coser que pidió, nada importaba para ella. Y ahí fui mi primer festejo. El "pincha" ganó el tercer partido 2 a 0 y tuvo su primer copa.

Anoche, mientras veía el glorioso partido que hizo Estudiantes de La Plata en el Mineirao, cuando la "Gata" Fernández la mandó primero al arco del Cruzeiro para empatar el partido (no sé si los que vieron el partido se dan cuenta que el tiki-tiki sirve de poco: genialidad de Verón con pase al vacío de una pelota recuperada en mitad de cancha, habilitación a Cellay, centro preciso y adentro, hermoso, genial), y después cuando el pincha ya manejaba el partido y el parietal izquierdo de Boselli (¡cómo deben estar los que lo dejaron ir de Boca!) la martilló contra el piso para vencer definitivamente al arquero brasileño, no pude menos que gritar los goles hasta quedarme afónico y pensar en vos, abuela. Por eso, la cuarta copa del pincha te la dedico especialmente.

Por otro lado, a aquellos detractores y críticos de la "Brujita" Verón les pido que pasen por mi escritorio, así los voy atendiendo de a uno. Amor y paz.

Para vos, abuela. De tu nieto canalla que no le queda otra que gritar los goles del pincha

lunes, 13 de julio de 2009

Vaivenes del día

Regresar a la actividad después de un viaje nunca es tarea sencilla. Para peor, en el regreso del Buquebus desde Colonia no pude tener ninguna noticia de cómo le iba a Central en la promoción. Hoy a la tarde salgo de casa y me encuentro con Aldo Pedro Poy (el papá de ñulsolboi), lo veo haciendo cuentas en un cuaderno, le digo: "Aldo no hagás más cuentas que ya zafamos!", se ríe me dice que son cuentas del negocio, Aldo tiene un salón de fiestas a una cuadra de casa. Sigo caminando y pienso que no hay un solo Aldo Poy, sino que hay dos. Aquel de la mítica palomita y este, un señor que camina por la calle sin que casi nadie lo note. Uno que rozó la gloria y otro que hace cuentas de un salón de fiestas. No puede ser que sean la misma persona.

¿No pueden ser la misma persona, no?


Lo busco a Andrés y me dice: "Papi, se fue Russo". Increíble, otra vez. Cuando zafamos con Madelón el idiota-omnipotente-necio-ignorante del Vasco Usandizaga hizo lo mismo y así nos fue. Ahora vuelve a repetir la historia. Por lo menos me queda un consuelo: nunca lo voté. Ni en la primavera alfonsinista cuando fue de candidato a intendente, confieso hoy, después de 25 años que para intendente voté en blanco, y más aún cuando se presentó antes para presidente de Gimnasia y Esgrima de Rosario voté a la otra lista. Vasco, el que se tiene que ir sos vos, inútil.

El dedito te lo podés meter bien el culo, pedazo de marmota!

domingo, 5 de julio de 2009

Elogio de la derrota

Seguramente nos acordamos de los campeones, de los que ganan, aunque sea por poco. Pero a veces el que pierde tiene una grandeza íntima mayor, aunque no siempre.
Conmovió ver a Andy Roddick dejar todo en el All England hoy. No le alcanzó, pero dejó todo. No se guardó nada y a pesar de su justa tristeza, mientras se duchaba en el vestuario debió sentir una pequeña brisa de alivio de que no había nada que reprocharse. Se acordará toda la vida de este día sabiendo que no pudo hacerlo mejor pero que dejó todo, y eso lo alegrará. Ganar o perder son sólo resultados diferentes, cómo se gana o se pierde no.
A muchos que entienden poco de fútbol les gustaba Huracán. El "equipo del pueblo". Sin embargo Vélez demostró porqué es campeón. Fue el más regular, la valla menos vencida, perdió un solo partido y ganó el que tenía que ganar. Los errores del árbitro también juegan y hay que jugar también con esos errores. Es fácil criticar al árbitro y decir, como dice Cappa que les quitó el título. Mejor que decir eso tendría que preguntarle a sus jugadores si dejaron todo, si jugaron como hay que jugar una final. Creo que la respuesta que puede llegar a encontrar lo disgustaría bastante y por eso no la hizo.
A ver si entendemos de una vez que el fútbol (y mucho más el profesional) es un juego mucho más complejo que jugar a la pelota. Que se puede jugar bien al fútbol sin tener tanto la pelota, que los espacios se ocupan y se generan sin ella y que tenerla sirve cuando se va para adelante a buscar el arco contrario sin vacilaciones. Este Huracán, que por momentos en el campeonato tuvo ratos de buen fútbol, merecía otra justificación. Nada más lejos del elogio de la derrota es el echarle culpas a los demás. En cualquier terreno o deporte.
Saludos.