domingo, 9 de agosto de 2009

La vergüenza de ser italiano

En mi oficina está enmarcado el pasaporte de mi bisabuelo Ottavio. Tiene el sello de ingreso a la Argentina dado en el Hotel de los Inmigrantes en 1898. El pasaporte dice algo así como que "su majestad, el rey Umberto 1° solicita a las potencias y países amigos que dejen ingresar al portador del pasaporte".

La historia de mi bisabuelo es la de la mayoría de nuestros ancestros que vinieron a la Argentina huyendo del hambre, de las persecuciones, de la miseria. Y fueron encontrando su lugar, este lugar que está abierto "para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino". Es cierto que también tuvimos nuestras páginas negras con la inmigración como la Ley de Residencia, pero digamos que no fue la conducta histórica de la Argentina.

Siempre estuve cerca de hacerme ciudadano italiano. Con mi hermano, en la crisis del 89 juntamos todos los papeles familiares y ahí todavía están. Nunca pedimos turno en el consulado, siempre las crisis se resolvieron antes. Por suerte no me hice ciudadanos italiano, hoy me daría mucha vergüenza.

La Italia de Berlusconi, de Fini y de Bossi está tan lejos de mí que no me siento representado en mi origen italiano. Italia fue el país generoso, aquel que apoyó la restauración democrática en la Argentina, eran épocas de Sandro Pertini, del "pentapartito", en el cual tratábamos de ver la forma de poder mejorar la democracia en Argentina. Era la Italia del neorrealismo, de Fellini, de Darío Fó, la Italia batalladora, como una vez dijo Giovanni Spadolini cuando recibió el doctorado honoris causa en la U.N.R., de poner un caballo más que tire del carro de la libertad.

Recuerdo haber estado en Roma la noche en que Romano Prodi se tomó el tren de Bologna a la capital italiana para festejar el triunfo de "L'ulivo" por primera vez y haberme emocionado de sentirme testigo de un hecho histórico. Esa Italia se desvaneció como arena entre las manos.

Si bien ya conocía la naturaleza de las leyes antiinmigratarios de la repugnante derecha en el gobierno en Italia, al ver hoy los titulares de los diarios no puedo dejar de preguntarme si el régimen fascista de Mussolini fue definitivamente derrotado, o bajo el falso nombre de la "libertad", reaparecen modernizados estas nuevas chaquetas fluo en lugar de las viejas camisas pardas.

Como dato a tener en cuenta: el primer detenido fue un senegalés, negro, que no hablaba italiano, en síntesis portador de todo. El mundo entero debería reaccionar contra esto, estamos nuevamente frente al huevo de la serpiente y no está bueno quedarse callado.

Jóvenes neofascistas que salen a cazar ilegales amparados por leyes de un gobierno inmundo. Ya no están de moda las camisas pardas, ahora usan chaquetas fluo, muy cool.

9 comentarios:

Tommy Barban dijo...

Por eso yo catalán.

Tommy Barban dijo...

Hoy tomé un bloody mary con Absolut en el almuerzo y acabo de descubrir el gin "straight up"; sabías amigo que el gin es dulce?

donchango dijo...

No entendí los comentarios pero tommy me parece trolo.

Mary Poppins dijo...

a los catalanes, a esos sí, hay que darles de comer aparte

No hay que ser de ningun lado.

Tommy Barban dijo...

Si me quieren dar de comer aparte no voy a decir que no

Anónimo dijo...

Estaría bueno que postiés sobre AFA-TyC, o las facultades delegadas.

Mary Poppins dijo...

no soy el mellizo pero lo de la AFA y TYC es otra trampa de los K. Usan el discurso de la democratizacion de futbol -cualquiera piensa SI mira que lindo la presi nos deja a todos ahora mirar el futbol gratis- But not true!!! En realidad es otra maniobra de desquite contra grupo clarin que le va a costar al gobierno -mejor digo de una buena vez al pais, a la plata de los ciudadanos unos 600.000 millones, mas los gastos que tendra que pagar la AFA por rescindir ese contrato con TyC.
En definitiva ahora el futbol va a salir tres veces mas caro que antes. Pero por ahi la gilada no se da cuenta.

que pena 600.000 millones que podrian ir a educacion o salud

Tommy Barban dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mary Poppins dijo...

son 600 millones, me dio un ataque andalú
igual, un monton!!!! no?