miércoles, 28 de octubre de 2009

La marchita

Seguramente debo haber visto "Gilda" alguna vez en mi vida, pero juro que no me acordaba que el argumento de la película transcurría en la Argentina, país que -en esa época- para los guionistas de Hollywood sonaría a algo extraño y remoto, mezcla de México, Cuba y algo más que se puede ver al correr la trama, tal vez alguna atmósfera más refinada y distante, donde el tango y la habanera se conjugan con apellidos más mexicanos que argentos.


Es la suerte que pasen por cable estas películas, que hacen recordar la fabulosa pareja que hacían Glenn Ford y Rita Hayworth, la trama de las películas de la época que mezclaban drama, "film noir", romance y suspenso todo en la misma trama, la magistral dirección de Charles Vidor y tal vez la mujer más hermosa y sensual que salió en pantalla grande.


Poder escuchar nuevamente "Put the Blame on Mame" y la famosa cachetada, al final de la canción cuando Glenn Ford/Johnny Farrell no puede más de celos y de amor. Lo más interesante que no me acordaba y que está casi al principio de la película es cuando en el cabaret casino propiedad de Ballin Mundson festejan el fin de la Segunda Guerra Mundial cantando la marchita. No, no, esa no. La otra, la que compuso el mismo que hizo la marcha de Rosario Central, don Cayetano Silva. Sí, sí, esa sí: la de San Lorenzo. Imaginé por un rato que nuestros granaderos habían vencido a las huestes del Tercer Reich, que la Argentina hubiese tenido una parte de Alemania y hubiese administrado Berlín durante años, y al sargento Cabral salvando al general Montgomery. No fue así, por más que Charles Vidor, los guionistas Ellington y Parsonnet, Glenn Ford o la magnífica Rita Hayworth lo hubiesen querido. Pero seguro quedó mejor que si hubieran usado "te aplaude y te saluda jubilosa/la hinchada deportiva que te admira".

lunes, 26 de octubre de 2009

Pedro El Grande

No el Zar de Todas las Rusias, sino uno de los mejores realizadores del final del siglo pasado y principios de este. Y qué cosa seria es Penélope Cruz!



"Las películas hay que terminarlas, aunque sea a ciegas" (Mateo Blanco/Harry Caine)

Acá pueden escuchar la canción final y escenas

miércoles, 14 de octubre de 2009

Hoy, somos todos chilenos

Hoy somo todos del Loco

Después del bochorno "monumental" del sábado frente a Perú, la selección debería redefinir la estúpida afirmación que se hizo en su momento de "Mascherano + 10" para ponerla en el justo lugar como "Palermo y diez tipos". En la agónica jornada de esta tarde noche un solo dato debería tener en cuenta el señor que arma el equipo argentino (yo no sé bien quién es): al único jugador que los uruguayos temen y respetan es a Martín Palermo, el resto es -en la consideración del jugador uruguayo- "bofe para el gato".
Más allá de estas consideraciones preliminares, cualquier resultado favorable a la Argentina que signifique la eliminación de los uruguayos sería de una injusticia enorme, pero tampoco me gustaría quedarme fuera del mundial. La pregunta que me hago es si merece la banda que está al frente del seleccionado, empezando por Grondona y terminando en Mancuso, clasificar directamente? No.
Merece el Uruguay quedar afuera? No. Algún día deberíamos ir en una marcha los argentinos de buena leche a pedir perdón por lo que durante estos años se permitió que se hiciera con el Uruguay, pero eso ya entra en otro terreno diferente al del fútbol.
Como ustedes bien saben disfruto de cualquier historia épica, y la mística de la garra charrúa, de ese pequeño y pobre país que se anima, como David, a enfrentarse a Goliath, a ese Goliath brutal y borracho de soberbia, haciéndolo en la fortaleza que recuerda, justamente, hazañas épicas de imborrables batallas, el estadio más importante, en este sentido, de América toda: el mítico "Centenario" de Montevideo.
Por eso, digo, si hay justicia, hoy Uruguay debería ganarle a la Argentina, pero para no quedarnos afuera, para darles una última chance de redención a esta sombra de equipo, Chile debería ganarle a Ecuador y así jugaríamos el repechaje con Costa Rica. Por eso señores, hoy debemos ser todos chilenos y que, nuevamente, Marcelo Bielsa nos haga acordar todo lo que lo extrañamos.
Por eso hoy, señores, no puedo hinchar por la Argentina porque sería injusto, no puedo querer tampoco que la Argentina quede afuera del mundial, qué sentido tendría un mundial sin Argentina? Esta noche, alenteremos como nunca, al gran Marcelo de Rosario y al ejemplo de fútbol y selección que armó en un país infinitamente menor en recursos a nosotros bajo cualquier punto vista. Y así estaremos, uruguayos y argentinos juntos, nuevamente en un mundial.

domingo, 4 de octubre de 2009

La muerte de los buenos

Este año se llevó dos de las mejores personas de nuestro país, primero Alfonsín y ahora la Negra Sosa. Lo que nos hace sentir tristes y apenados en un día especial para mí. Hallo un pequeño consuelo al darme cuenta que pude vivir una parte de mi vida con sus presencias, y así naturalmente llega el día que los buenos también se mueren, y es imposible no quebrarse.