viernes, 29 de octubre de 2010

Y un día volvieron ellos

Pero cómo, no era que no los querían? Pero, de dónde salieron? A ver, a ver, algo anda mal.
Y estos pibes?


Y estas mujeres?




Y esta gente?




Esto es el pueblo?



Sí, un día volvieron ellos. Esos que no aparecen todos los días en la tele o la radio, esos que no son registrados por los escribas de nombre pomposos de los grandes diarios, esos de los que casi nadie habla. O si hablan, hablan mal. Van porque los llevan, el chori y el vino, les garpan, los mueven los "aparatos". Y ahora, qué van a decir? Ché, quién puso tanta guita????

Claro que la sociedad argentina no es la misma de 1945, no son los mismos que hicieron el 17 de octubre los que fueron a despedir a Néstor, pero sí constituyen un mismo sujeto histórico: el pueblo portador de derechos sabiendo quien luchó a favor de ellos. Estos días tan tristes van servir para marcar un nuevo derrotero épico de aquellos seres invisibles de la historia, esos que un día se levantan y deciden empezar a escribirla. Ellos.

Ellos
fotos: Pía Leavy pialeavy@gmail.com

jueves, 28 de octubre de 2010

Examen

Anoche, cuando íbamos marchando hacia el Monumento se acerca Eduardo y me dice: "Mañana estamos viendo de ir a Buenos Aires, te anotás?" "Me encantaría, pero tengo que tomar examen en la facultad y la Universidad no dio asueto, así que no puedo cagar a los alumnos"
Hoy, llegué a la facultad y fui al aula quince minutos antes de la hora del examen. Cuando el profesor que estaba dando clases desocupó el aula, hice ingresar a los alumnos para que se fueran acomodando para el examen y mientras entran y se van sentando uno hace un chiste de mal gusto sobre que vienen a rendir porque no son camioneros, ya que si fueran los camioneros de Moyano estarían en la plaza.

Silencio.
Terminan de ubicarse, reparto el cuestionario. Antes de empezar a leer las preguntas, les digo:
“Señores, antes de empezar –y porque no estamos en una isla- me permito recordarles que hoy estamos de duelo nacional porque murió un ex presidente. Y si no estoy en la Plaza de Mayo despidiendo a un compañero –porque hay que ser honestos y asumirse desde qué lugar habla cada uno- es porque tenía que tomarles el examen a ustedes. Además, quiero recordarles que ustedes forman parte de uno de los sectores más privilegiado de la Argentina que tiene acceso gratuito a la Universidad y pueden hacer una carrera. En mi caso, estoy acá cumpliendo mi función de docente que es la manera de honrar su memoria. En el caso de ustedes, deberían tratar de hacer el mejor examen posible, no para honrar la memoria de nadie –jamás le pediría eso a mis alumnos-, sino para hacer que el esfuerzo de millones de trabajadores que sostienen la Universidad Pública valga la pena.”

miércoles, 27 de octubre de 2010

Cuando la muerte nos atraviesa

No podemos salir del estado de consternación que nos conmovió con la muerte de Mariano Ferreyra y ahora la muerte de Néstor Kirchner. La sensación de congoja es muy fuerte, recibimos a la censista entre lágrimas y tristeza.
La primera de las muertes, la del militante Mariano Ferreyra, debe ser investigada y trabajar políticamente para que sea un nuevo Nunca Más.
La segunda, nos encuentra sorprendidos y con un gran sentimiento de orfandad.  Momento de tristeza, dolor y reflexión. Todos debemos acompañar a nuestra Presidenta, seguir trabajando por una mejor Argentina, tomar el legado de Néstor Kirchner y llevarlo como testimonio de nuestra lucha y militancia.

jueves, 14 de octubre de 2010

El 82%, coloquio de Idea, la chancha, los veinte y la máquina de hacer chorizos

¿Qué cosa más sencilla, como bien lo dija la Presidenta, para este gobierno populista que aumentar las jubilaciones y pensiones? ¿Qué mayor gesto de distribución con fines electoralistas hubiera sido mejor después de la Asignación Universal por Hijo? ¿Raro que no lo diera, no?
Según la ANSSES la aplicación de la ley votada ayer implicaría una erogación anual del Estado Nacional de $ 40.000 M, para un opositor con fama de serio como lo es el senador Rubén Giustiniani $ 30.000 M. Más allá de no hablar de cómo se financiaría en el tiempo (en un post leí aumentar el impuesto a los cigarrillos, se me ocurre  que también se podría gravar la renta financiera pero parece que esto en la Argentina es como escupir un crucifijo en el Vaticano) y de no haber medido el impacto real en el presupuesto del Estado en el mediano y largo plazo, lo más loco de todos es que casi todos (si no todos la gran mayoría) de los diputados y senadores que votaron la ley están a favor de, en algunos casos, eliminar los derechos de exportación (maíz, trigo) y en otros casos bajarlos radicalmente hasta eliminarlos en el mediano plazo (soja). Con lo cual, a la ausencia del financiamiento actual habría que sumarle el más que seguro desfinanciamiento futuro en el caso que la Presidenta no vete la ley y ellos resultaran gobierno en el 2011 y se vieran obligados a cumplirla al mismo tiempo que la recaudación fiscal disminuyera o por lo menos no creciera para compensar semejante erogación presupuestaria anual. En este punto, no sé si algunos diputados son medio bobos o medio hijos de puta. Hace poco leí una gran definición sobre lo que significa ser PRO que era una exacta combinación de idiotez e hijoputismo que cambiaba las proporcione según el actor y las circunstancias. Veo a algunos tipos que conozco y aprecio (Carlos Comi, Pablo Javkin, Rubén Giustiniani mismo) que defienden esto de una forma tal que te genera la duda: o son medio bobos o son ..., mejor no sigo porque los aprecio.  Más honesto es Fernando Solanas, que dice que la Presidenta pagará un costo político enorme si veta la ley. Si ese era el objetivo creo que se está bastante más cerca de la hijaputez que de la idiotez. Jugar con las necesidades de gente como mi vieja es algo que no se los voy a perdonar nunca, sépanlo. Independientemente de las ingenierías fiscales o discursivas que se elaboren hay una verdad que no se puede ocultar: la única forma de que tengamos buenas jubilaciones es que al país le vaya bien hoy y en el futuro, y tan mal no le está yendo y espero -como millones- que siga así.
Después, como al pasar, escucho las declaraciones del señor Haehnel  que es el titular de Deloitte (una consultora multinacional que se especializa en auditar a grandes empresas no sólo en la Argentina) y que esta vez fue el presidente del Coloquio Anual de IDEA, que como todos los que no nos chupamos el dedo, sabemos que es un foro poderoso de lobby de las grandes empresas sobre los diferentes sectores y niveles del Estado que hacen una serie de reuniones regionales entre pre coloquio, coloquio y post coloquio, en los que directa o indirectamente tratan de influir sobre determinadas políticas que -por si tienen alguna duda- favorezcan al sector, el sector son ellos: las grandes empresas, a ver si queda claro. Este buen señor, dice, utilizando la metáfora de moda y creo que en forma inconciente deseando tener un presidente así que: "tomar el ejemplo de los rescatistas chilenos que trabajaron en el salvataje de los mineros de Copiapó para "horadar la roca de la intolerancia y abrir el camino a la convivencia y el bien común". Ellos, carajo, justamente ellos que si algo no tienen es espíritu de rescatistas y son lo más parecido a los empresarios dueños de la mina, o me agarró un tren? El señor de Deloitte quiere que los empresarios horaden la roca de la intolerancia. Ah, bueno! Faltaba esto. La roca de la intolerancia que no les permite a ellos hacer jugosos negocios como en los 90's o que quiere hacer que se cumpla la Constitución Nacional cuando la CGT pide la participación trabajadora en las ganancias de las grandes empresas o cuando todos los años sudan la gota gorda en cada mesa paritaria y se ven obligados a entregar algo más de lo que pensaban, o cuando toleran con entusiasmo la suba del salario mínimo vital y móvil.
Ay, dios mío, mi dios! Pero sepan todos esos, los que quieren la chancha, los veinte y la máquina de hacer chorizos, en contra de los intereses del pueblo argentino que se la vamos a dar bien por el orto. (perdón por la expresión sexista que es políticamente incorrectísima, pero cerraba fabulosa). Los esperamos en el 2011, sí, sí, a todos ustedes.