jueves, 28 de octubre de 2010

Examen

Anoche, cuando íbamos marchando hacia el Monumento se acerca Eduardo y me dice: "Mañana estamos viendo de ir a Buenos Aires, te anotás?" "Me encantaría, pero tengo que tomar examen en la facultad y la Universidad no dio asueto, así que no puedo cagar a los alumnos"
Hoy, llegué a la facultad y fui al aula quince minutos antes de la hora del examen. Cuando el profesor que estaba dando clases desocupó el aula, hice ingresar a los alumnos para que se fueran acomodando para el examen y mientras entran y se van sentando uno hace un chiste de mal gusto sobre que vienen a rendir porque no son camioneros, ya que si fueran los camioneros de Moyano estarían en la plaza.

Silencio.
Terminan de ubicarse, reparto el cuestionario. Antes de empezar a leer las preguntas, les digo:
“Señores, antes de empezar –y porque no estamos en una isla- me permito recordarles que hoy estamos de duelo nacional porque murió un ex presidente. Y si no estoy en la Plaza de Mayo despidiendo a un compañero –porque hay que ser honestos y asumirse desde qué lugar habla cada uno- es porque tenía que tomarles el examen a ustedes. Además, quiero recordarles que ustedes forman parte de uno de los sectores más privilegiado de la Argentina que tiene acceso gratuito a la Universidad y pueden hacer una carrera. En mi caso, estoy acá cumpliendo mi función de docente que es la manera de honrar su memoria. En el caso de ustedes, deberían tratar de hacer el mejor examen posible, no para honrar la memoria de nadie –jamás le pediría eso a mis alumnos-, sino para hacer que el esfuerzo de millones de trabajadores que sostienen la Universidad Pública valga la pena.”