miércoles, 22 de febrero de 2012

Señora Presidenta y Compañera Cristina

Sé que es altamente improbable que usted lea esta nota, pero siento la necesidad urgente de escribirla. Le quiero hablar a usted, a título personal. Soy parte de la enorme cantidad de argentinos que la votamos y también de esa parte que milita para que el proyecto de este gobierno, de nuestro gobierno -porque así lo considero- siga transformando para mejor a la Argentina y con ello a todo su pueblo, a aquellos que más lo necesitan.
Le quiero hablar de lo que pasó esta mañana en la estación de Once, seguro que muchos ya le hablaron y le habrán presentado planes, opiniones. puntos de vista. Hasta tal vez le hayan dicho lo que quiero decirle, pero no lo sé. También lo escribo para las compañeras y compañeros que trabajan para y apoyan a este gobierno.
Sabemos que de estas tragedias hacen caldo gordo los que critican a su gobierno por lo bueno y no por los errores o por lo que falta. Que oportunistas y miserables habrá siempre y que con este terrible accidente saldrán a la luz y tendrán sus cinco minutos de fama descargando su odio al movimiento popular y al gobierno que lo representa.
Pero, sabe una cosa? No sé nada de trenes ni de investigaciones sobre lo que pasó, pero desde esta mañana siento un dolor inmenso y mucha bronca. Ya sé que usted dijo que gobernaba para todos los argentinos, y en eso estamos de acuerdo, pero siento que estas personas que perdieron la vida son compañeros nuestros. Son aquellos para los que venimos trabajando desde hace ocho años, son los que se levantan temprano en su localidad del conurbano para venir a trabajar, gracias a que ahora tienen trabajo, o a estudiar, porque pueden estudiar gracias a todo lo que usted hizo por ellos, o que sólo vinieron a hacer algún trámite pendiente después de este hermoso fin de semana largo en el cual festejaron en sus barrios el carnaval. Siento que estas víctimas de hoy son todos peronistas, son compañeros y compañeras, y sí, ya sé, no es que no importen todas las muertes, claro que importan, y más en estas circunstancias, pero siento que estos son parte de la familia, de nuestra familia, porque sabe compañera Cristina, ni Biolcatti ni Macri ni Magnetto toman el Sarmiento ni ningún tren del conurbano. Y entonces, ¿cómo no sentir bronca y tristeza?
Ahora todos nos acordamos de los trenes, me incluyo, pero sabemos de la realidad cotidiana de padecimiento por usar ese medio de transporte. Usted sabe compañera, los peronistas no necesitamos trenes lujosos, necesitamos transporte justo, en condiciones, puntuales, porque son compañeros los que lo toman.
Y no me importa nada, es más, me importa un carajo que caigan funcionarios o empresarios corruptos que se llenan de guita con el dolor de nuestos compañeros. Investiguemos sí, pero con investigar no alcanza. El sistema de transporte público forma parte de lo que nos queda en el debe, de lo que falta hacer, y eso hay que hacerlo urgente. Porque hace falta, porque es necesario, y porque nuestros compañeros y compañeras lo merecen. Sé que usted compañera lo puede hacer y estaría muy orgulloso, más todavía, si usted lo lleva adelante. Tener transporte digno para el pueblo trabajador también debe formar parte de este modelo, de nuestro modelo. Al que una gran cantidad de argentinos y todos los peronistas apoyamos.
¿Sabe otra cosa? Desde que murió mi hermano había decidido no volver a escribir en este blog, pero lo que pasó hoy fue una tragedia tan grande que si no escribía esto iba a explotar. Lo pongo en sus manos compañera, pero no la hago responsable de cambiar esto sólo a usted, seguro que sabrá encontrar buenos y honrados peronistas para llevar adelante el cambio y ahí estaremos, apoyando como siempre.
Un abrazo.